domingo, septiembre 29, 2013

Historias sustractivas.

En un papel en blanco, el héroe, antihéroe, o simplemente el protagonista, se pregunta a dónde va. En su mente intenta dibujar un camino, claro y conciso, pero es demasiado difícil, así que primero pinta sin forma con su paleta. Y según sale un color, avanza hacia él.

Cian.
Cielo, playa, mar... Futurama. Megalomanía, playa de los monumentos... Es un alcalde, que acaba de fundar su propia ciudad, que quiere su propio gobierno, que quiere que los nombres de las calles sean los de sus amigos y los de sus libros, películas y videojuegos favoritos. Quiere que para la gente visite la nueva ciudad se construya un parque, donde estén las reproducciones de los mayores monumentos del mundo, donde la gente vaya y visite el mundo. Quiere tener el mundo en sus manos y compartirlo. No resulta ser tan mal alcalde al final.

Magenta.
Rosa... o rojo, a qué coño se parece más el magenta. Incertidumbre, incertidumbre cálida... Es un chaval de unos veinte años, que quiere tener a una persona con él, y no quiere más nada. Quiere despertarse y abrazar algo que no sea una almohada, quiere ser débil con alguien, quiere ser feliz, aunque para ello tenga que hacer feliz a alguien; es egoísta, pero el resultado es lo que cuenta, él es feliz, la otra persona es feliz, todos son felices.

Amarillo.
Chillón, brillante, brillante futuro, el sol. El sol y el futuro... Es un tripulante en una nave espacial, en busca de maravillas del espacio, de pequeño leyó "El fin de la Eternidad" de Asimov, y coincidía con él en que la humanidad busca expandirse, llegar a todas partes, porque encerrada en este pequeño planeta se moriría. Viaja a través de las estrellas, pensando que nunca volverá, que tiene cosas por las que volver, pero que es mucho más fuerte el sentimiento de irse, de escapar, de volar, de sentirse libre, aunque nunca vuelva a ver la calidez de su Tierra natal. Se adentró en el espacio, nadie sabe si la misión tuvo éxito, probablemente no. Pero a través del espacio, quizás a través del tiempo, una botella iba flotando, con un mensaje dentro de ella, nadie lo leyó, nadie lo leerá, pero no importa, por escrito está el mensaje que él dejó como individuo: Yo tuve éxito.

El protagonista ya había pasado por tres historias, y era como una droga, una sensación de necesitar más aún cuando no has terminado realmente lo que has empezado. Las historias se suceden atropelladamente, y se siguen creando, cada una de ellas es un mundo que visitar, un cuento que vivir, una vida que relatar. Y continúa su viaje.

Rojo.
Sangre, dolor, ira, odio, muerte, destrucción, pasión... emociones... Una espada en la oscuridad. Él es la espada, es una herramienta diseñada para matar, tiene la capacidad de herir al prójimo, aunque quizás sea por una buena causa, pero eso no lo sabe. Es usada para hacer daño, su trabajo no le gusta, es desagradable, le pagan en sangre, y no es sangre lo que busca, solo busca vivir. Con sangre compra su vida, gracias a ella tiene una vaina, está afilada, alguien la cuida, y gracias a la sangre se limpia de ésta. No es una vida fácil, ni siquiera es una vida. Nunca supo si sirvió para algo su existencia, si gracias a ella el mundo mejoró, si alguien se dio cuenta siquiera de que ella estuvo allí, si alguien supo que ella sentía, que tenía emociones, que no quería hacerlo. Un día recordó la historia de Masamune y Murasama, cada uno hizo una espada, la del segundo cortaba todo a su paso, sin importar qué, con un filo extraordinario; la del primero repelía todo lo que pasase por su filo, pues no destruía innecesariamente, aun cuando podía hacerlo. Intentó ser como Masamune, pero no lo consiguió, pues las manos que la sujetaban deseaban cortar, e impotente, se dio cuenta de que era Murasama, y que siempre lo había sido. Y cuando su corazón entendió esto, se quebró, y con él, se quebró su cuerpo.

Azul.
Tranquilidad, descanso, sueño, sueños, deseos y deseos incumplidos... Es un hombre que sueña, vive entre la realidad y el sueño, y no los distingue, porque ellos no le distinguen a él. La realidad está distorsionada para él como si fuese un sueño, y el sueño se asemeja a la realidad como si fuesen dos moléculas de agua en el mismo estanque. Así, el hombre va a caballo entre los dos mundos, se despierta de la realidad y vive en el sueño. Se lleva objetos de un mundo a otro, que aparecen y desaparecen cuando su mente oscila. El hombre no tiene historia, no tiene cuento, simplemente existe en alguna dimensión donde su existencia intermedia es posible, su realidad y su sueño son lo mismo, no hay diferencia real, no confunde los dos, simplemente los vive, como cualquiera viviría con lo que tiene y lo que puede.

Verde.
La naturaleza, el bosque, el ciervo, el disparo a la madre de Bambi, la ecología como medio de supervivencia... Es una aventurera, una de los siete elegidos para salvar al mundo. Ella y sus compañeros recibieron poderes para detener a las hordas de la oscuridad que planean destruir el mundo. Su poder es el hielo, éste parte de su personalidad, porque es perezosa, trata de moverse lo menos posible, el hielo es una buena elección. Los poderes de sus compañeros son fuego, tierra, agua, viento, rayo y veneno; y viajan a través de un mundo devastado, donde hace miles de años que no existe la tecnología. Deben recorrer los templos sagrados que son la representación de sus poderes, antiguos templos venerados por los habitantes ya que suministraban energía al mundo, sacada del planeta. Esos templos ya no escuchan, ya no proveen. Pasan por innumerables pruebas en los templos y en el mundo. Su personaje no se da cuenta, pero el lector sí, los templos son descritos como una plataforma petrolífera, una central térmica, una de biomasa, una hidráulica, un parque eólico, una central eléctrica y una planta nuclear. Al final salva al mundo, pero sacrificándose por sus compañeros y por el planeta, como una digna aventurera.

Lleva seis papeles, seis personajes, pero no es suficiente, infinitas historias, infinitas posibilidades, querría ser todos, pero sabe que es imposible... solo unos cuantos más, algo más de exploración, para saciarse, para reivindicar su derecho a vivir donde él quiera, dónde él pueda, y sentirse a gusto, esté dónde esté.

Naranja.
Fruta, cítrico, salud, una persona llamada Noe, más ciervos, el césped, la tierra... Es una roca a través de los siglos. No recuerda cuando se creó, ni quiénes fueron sus minerales padres. Sabe que un día se fragmentó, no recuerda quién lo hizo, y ahora está en muchos sitios, no es ubicua, pero lo mismo se encuentra en Malasia que en Japón o en Mozambique. Empezó siendo grande, muy grande, y ahora solo es granos de arena dispersos, siendo pisoteada por gente que era más pequeña, y que ni siquiera había nacido cuando ella se creó, que hubiese muerto si ella se hubiese caído encima. No entiende la ironía de su vida, de su existencia, al fin y al cabo, era solo una puta piedra, y ahora ni eso.

Rosa.
Señor Rosa, yo, el escritor, las letras, la vida en mis manos... Es un escritor, que da vida a personajes, que está sentado frente a su ordenador escuchando Luar Na Lubre, con latas de Coca-Cola vacías en su escritorio. Que se dedica a escribir la palabra "escribir" pensando en ponerla entre comillas la segunda vez haciéndose autorreferencia. Le gusta jugar con las palabras, le gusta, en cierta medida, jugar con la mente de los demás, le gusta que la gente le lea, porque la escritura está hecha para ser leída, aún cuando a veces esa no sea su intención, aunque a veces sea para el desahogo, pero no es el caso, quiere que la gente lea la palabra "palabra" que él has escrito hace seis u ocho palabras. Quiere que la gente disfrute con algo que él haya hecho, porque si no, para qué escribe. Y extrapola esto al mundo, si nadie disfruta de algo que él haya hecho, para qué está en el mundo.

Violeta.
Flores, un ramito de violetas, canción, Mecano, Cecilia, aire... Es un niño pequeño viendo el Rey León, la escena en la que Simba se deja caer al suelo y la hierba que se levanta viaja con el viento hasta Rafiki, que reconoce su olor y descubre que está vivo. El niño adora la película, Simba es su héroe, Timón y Pumba sus amigos, y el mandril es su maestro. Crece con un gusto enorme por los animales, le encantan, piensa en hacerse biólogo, o veterinario... Pero cuando termina de crecer acaba metiéndose en cualquier otra carrera, sea bellas artes, sea aeronáutica o sea empresariales, lo importante es que se vuelve vegetariano, o vegano, u ovolactovegetariano u ovovegano. No quiere que se le haga daño a los animales para que él pueda vivir, y con su loable intención, solo consume plantas (con su deficiente aporte proteínico). Aporta su pequeño grano de arena para conseguir un mundo mejor, pero no ve su esfuerzo recompensado, al principio sí, siente que hace algo bueno, y eso es suficiente, pero luego cae en una depresión a lo largo del tiempo, él solo no puede hacer nada, lucha contra la marea, pero es demasiado fuerte, y ésta le arrastra. No obstante, se mantuvo fuerte en sus convicciones, siendo vapuleado una y otra vez por la masa y la cultura imperante, con su alma y mente resquebrajadas, pero su corazón limpio. Al morir, en un extraño cortocircuito cerebral, se le apareció Pumba entre las nubes dándole las gracias con una manzana en la boca.

Como un gato en los países anglosajones, nueve vidas tiene ya el hombre de la hoja en blanco. Tras éstas, se da cuenta de que no es un hombre... aunque tampoco una mujer, es un concepto, o es muchos conceptos, es una idea, que adopta distintas formas, y se desarrolla, porque ese es el objetivo que tiene, crecer y desarrollarse, y alimentarse de narraciones y reproducirse en distintos lugares. No es solo un hombre o una idea en una hoja de papel, es un ser vivo.

Celeste.
Cielo, atmósfera, nubes, viento, pájaros, volver, golondrinas, cocos... Es el Caballero Verde, aquél que se presentó en la corte del Rey Arturo con un hacha gigantesta, vestido todo de verde y con los cabellos del mismo color. Es aquél que retó a alguien a cortarle la cabeza, y que él haría lo mismo un año más tarde al que lo hubiese hecho. Sir Gawain fue el caballero que aceptó el desafío y le cortó la cabeza, cabeza que fue recogida por el Caballero Verde y fue recolocada en su sitio. Un año más tarde, el coraje de Sir Gawain sería puesto a prueba. Él es el Caballero Verde durante ese año, temeroso de tener que matar a un buen hombre poniendo a prueba su valor de forma tan absurda. Indeciso y confuso se encuentra durante todo ese tiempo, preguntándose por qué tuvo que hacerlo, por qué se deja arrastrar por las maquinaciones de Morgana. Él duda, siente pena, siente dolor, permite que manejen su destino y no sabe por qué. Sabe que sus sentimientos no serán relatados, pero los tiene, al fin y al cabo, es un hombre, un caballero, su honra es lo más importante, y a ella se aferra y sigue adelante. Todo termina bien, nadie mata a nadie al final, pero igual que Gawain porta un cinturón recuerdo de su debilidad, el Caballero Verde lleva una cicatriz en el cuello, recuerdo de su pasividad ante el destino.

Turquesa.
Discusión sobre si es azul o verde, una Gameboy, Pokémon, Lugia, Vaporeon... Es un chaval en un manicomio, encerrado probablemente por algo que pensaba que existía y resulta que no. Mira al mundo y ve las locuras y las incongruencias en él, y al principio no entiende por qué él está encerrado y el resto no. Y pronto se da cuenta, él está loco, sí, puede que más, puede que menos, o puede que igual que las personas que ve andando fuera de la ventana, pero su locura es única. Él intentó cruzar a su perro con un atún para que éste disparase agua por la boca, pero los otros se matan entre ellos por pedazos de tierra, por pedazos de papel, por pedazos de animales convertidos en una sustancia negra y por pedazos de bits de información. Nadie comparte su locura, y por eso está encerrado, todos los demás tienen una locura en común, y por eso están libres... Eso pensaba al principio, afortunadamente, para él, su mente cambió, y dejó de estar encerrado en un manicomio para estar libre dentro de un manicomio; se percató que los demás estaban encerrados en su propio mundo, y que él estaba libre de esas ataduras mientras estaba atado a su cama. Perspectiva, todo es perspectiva.

Chartreuse
Verde-amarillo, amarillo verdoso, verde amarillento, licor, alcohol... Es un camarero de unos cuarenta años, que regenta y despacha un pub. Cada día, sobre todo, cada fin de semana, ve a decenas y decenas de personas entrar en su bar, hablar, beber, bailar y cantar. Se gastan su dinero en el veneno que él sirve, a veces con alegría, a veces con pena, y a veces sin siquiera sentimientos. Él bebe, no es un una excepción, no es ajeno a su propio bar oscuro y con el suelo pegajoso. No sabe por qué bebe, no es para olvidar, qué querría olvidar, no es para alegrarse, el alcohol solo no alegra, bebe por beber, igual que vive por vivir. En ocasiones se lo plantea, y no llega a ninguna conclusión, le molesta un poco eso, pero luego deja de importarle. Y sigue bebiendo, y sigue despachando bebidas, a lo mejor alguien, de entre esas cientos y miles de personas a las que ha atendido en todos estos años sabe por qué beben, o sabe por qué bebe él.  Se lo plantea un momento, y veces piensa en preguntarle a ese cliente con cara de conocer el mundo, pero cuando reúne el valor suficiente para hacerlo, alguien dice "¡Ey, una cerveza!", y vuelve a pasar del tema.

Lleva ya doce cuentos en su haber, que ya forman parte de él, que le siguen como apóstoles y que protege como si fuesen casas del zodiaco. Ya no le quedan más colores en su paleta. Ya no le queda más inspiración nueva, solo le queda seguir mezclando y mezclando, hasta que no reconozca cuál fue el inicio de todo. podría hacerlo, lo sabe, le gusta, es su droga, pero sabe que no acabará... Quizás un último esfuerzo, una traca final, un todo ¿Qué es todo?

Negro.
Noche, muerte, final... Es un alma sin pena, un ser que dejó este mundo hace tiempo, que ya no recuerda quién o qué era. Un político, un romántico, un colono espacial, una espada, alguien entre dos mundos, una heroína, una roca, un escritor, un vegetariano, un caballero, un loco, un camarero... Quizá fue alguien o algo de esto, o quizás no, quizás fue un pato, o un sentimiento, o quizás no fue nada. Siente que ahora es algo, y que algo fue, aunque fuese nada, ya era algo. Es un alma que no sabe si cumplió su propósito en la vida, no sabe si tuvo vida; no sabe si ha tenido muchas vidas; pero no le importa, es quien es, y quien fue, aunque realmente no fuese. No siente, no tiene cuerpo, pero está ahí, vagando por este mundo, o por el otro, o por los dos a la vez, o por uno que no sabemos que existe, o quizás viaja por un mundo que realmente no existe. Lo único que importa es que está ahí, que se siente a sí misma, y que a lo mejor, si tiene suerte, alguien la sentirá. Es la protagonista de una historia. Es una idea, y está viva.

¿Qué es nada?

Blanco.
                                       









domingo, septiembre 15, 2013

Agua... agua magistralmente mezclada con un poco de L...S...D...

Sentadito en la arena, mirando al mar, con casi un litro de calimocho en las manos... comienza a llover.

- Bichu, vamos al chiringuito, que nos mojamos.
- ¿Tú para qué coño has venido a la playa?

Más tarde, una forma más despelotada que de costumbre en una playa, me metí en el agua mientras caía un precioso aguacero.

Y un ratillo después, con el agua cubriéndome hasta la barriga, y el chaparrón cayéndome encima, eché una relajante meada en el mar de Cádiz. Agua por fuera, agua por dentro. Y una magnífica sensación de autorrealización invadiendo mi cuerpo.

miércoles, agosto 07, 2013

Dos tetas sobre una Concha.

Dos montes tiene Donosti-San Sebastián
uno el Urgull
de buenos caminos y gratuitos museos y castillos
otro el Igueldo
de eficientes carreteras y cimas pagadas
del Urgull un presenté me llevé
una de pino piña
en el otro, el Igueldo
un presente dejé
un orín de gran calidad
eso sí, gratis.

martes, julio 30, 2013

Reencuentro.

Estaba tranquilamente mirando la última actualización del blog de un colega (que recomiendo como el comer) en la que conversan su yo de 2011 y su yo de 2013, y no he podido resistir la tentación de plagiarle homenajearle. (A ver, yo dibujo como el culo, y la foto está hecha con el móvil, pero aún así me apetecía probar)


[Texto]

- ¿Cómo me va la vida siete años en el futuro?
- Bueno... te va. Estás a punto de acabar la carrera, has viajado un montón, aunque al final no aprendiste japonés, pero bueno, aún así eres más friki ¡Ah! Y has hecho un montón de amigos, aunque has perdido otros. Pero vamos, no estás mal.
- Ajá... Y...
- Buff... Sí. Has folla'o.
- ¡Toma!
- ... Afortunadamente, también has madurado...
- ¿En serio?
- Bueno, un poco.

domingo, julio 28, 2013

El hombre que perdía el tiempo perdido.

Existe una canción antigua, antigua como el tiempo, que decía, referido al nombre de una persona, lo tuyo no es un nombre, lo tuyo es una venganza. Poner un nombre es difícil, se intenta encontrar y transmitir la esencia de los objetos, las emociones o las personas en unas pocas sílabas.

¿Cómo eran los nombres de los padres? ¿Pedro y María? ¿Elena y Matías? ¿Sergio y Lucía? ¿Eva y Ángela? La verdad es que no me acuerdo, pero eran nombres considerados normales, nombre que sus padres habían vaticinado como correctos y acertados. Pues Pedro y María, o Elena y Matías... se llamasen como se llamasen, habían decidido, quizás por designios divinos, por augurios astrológicos, por azar, o quizás por guasa y borrachera, que su hijo primogénito se llamase Saturnino.

Saturnino no era un nombre que se considerase muy normal en los tiempos que corrían, pero tenía algo, tenía cierta fuerza, por alguna extraña razón, le pegaba el nombre a ese niño.

Saturnino era un niño como otro cualquiera, es decir, era especial. Todo el mundo es especial a su manera, de modo que Saturnino era normal. Era un chaval bastante tranquilo, cuya tranquilidad evolucionó en vagancia al hacerse mayor. Y cuya vagancia se convirtió en desidia al nivel treinta y seis. Saturnino siempre, en definitiva, perdía el tiempo.

Perder el tiempo es algo que se considera bastante común en la sociedad. Pero qué es exactamente eso de "perder el tiempo". Hay quien piensa que estar mirando al techo pensando en tus cosas, quien dice que es quedarse viendo la televisión durante horas, o que es aquél que se dedica a jugar sin tener en cuenta sus responsabilidades... sea como fuere, todos están de acuerdo en que "perder el tiempo" es no hacer nada productivo.

Saturnino en sus horas muertas observando el techo, dirigiendo la mirada a la televisión o jugando con sus miniaturas de Alien se preguntaba qué era "ser productivo". Productivo, productivo, productivo, que produce, que produce algo ¿Qué producía la gente que hacía ejercicio? ¿Qué producía la gente que leía libros? ¿Qué producía realmente la gente que trabajaba y ganaba dinero con ello? Salud, conocimiento, dinero.

Saturnino decidió un día hacer ejercicio, leer muchos libros y trabajar mucho para ganar mucho dinero. Ya no miraba al techo, ya no veía la tele, y ya no jugaba con sus muñequitos. Saturnino ya no perdía el tiempo. Se volvió un hombre fuerte, listo y millonario ¡Saturnino se volvió un tochazo! Atractivo, culto, rico... consiguió el éxito, consiguió mujeres, consiguió el amor, la felicidad. Todo ¡Ahora era realmente especial!

Dejó atrás sus pensamientos sobre la productividad, sobre el tiempo, sobre lo normal, sobre lo especial. Pero eso no era malo, así era su vida ahora. Y ya está, Saturnino murió feliz, contento, querido y les dejó una gran herencia a sus hijos.


Lo único de lo que tuvo que lamentarse Saturnino alguna vez, fue que su hijo, siguiendo su legado, aumentó aún más la fortuna familiar, aunque para ello tuvo que arrancarle las entrañas (literalmente) a la gente que pretendía que compartiese su fortuna con el resto de la humanidad... Su hijo tuvo de nombre Júpiter, o Zeus, la verdad es que no me acuerdo. Si Saturnino hubiese sido listo, habría devorado a sus hijos al nacer, pero claro, estaba ocupado intentando ser productivo. Había perdido su tiempo perdido.


¡Guau! Qué buena historia... Quizás debería hacer algo por mi vida, solo tengo que procurar compaginar mis momentos productivos con los de tranquilidad, y así poder educar bien a mi hijo... Bah. Prefiero seguir mirando al techo, así no tendré que arrepentirme de que me salga un hijo psicokiller.

Como decía, Saturnino era un tipo muy vago, que hasta conseguía a veces perder el tiempo perdido. Pero perder el tiempo... era normal ¿no? ¿O era especial? Nunca me acuerdo.

sábado, julio 27, 2013

Me gustan las camisas hawaianas porque nací con Venus al ascendente...

- ¡Oh Dios mío! ¡Te ha salido el Loco, la Torre y la Muerte!
- ¿Y eso qué quiere decir?
- Que este juego de cartas es muy aburrido.



Soy una persona demasiado joven, retrógrada y con la mente demasiado cerrada como para creer en el reiki.

lunes, julio 22, 2013

Historias que es mejor no intentar contar.

A las tres y media de la tarde, he pasado por la terraza de un bar, allí había un hombre. No sé qué edad tendría, unos 50 ó 60 supongo, estaba calvo, y presentaba una enorme barba blanca; vestía una camiseta que parecía de promoción, unos pantalones cortos azul marino, y calzaba unos náuticos. Estaba sentado solo en el velador, sin nadie más que compartiese su mesa o las mesas de alrededor, tenía delante un tubo de cerveza, casi sin tocar, y sus manos estaban cruzadas delante de él, con un cigarro encendido, y se dedicaba a mirar al frente sin fijarse en nada.

Al verlo, he pensado que ese hombre merecía una historia, esa mirada, ese cigarro, ese tubo de cerveza, esa barba... Al volver a pasar delante de él, y encontrarlo casi en la misma postura, he vuelto a pensar en él, pero rechazando la idea anterior, no creo que fuese capaz de escribir una historia que le hiciese justicia, no creo que algo que yo pudiese idear se asemejase realmente a lo que ese hombre transmite, o quizás sí. Quizás mi historia sobre él fuese más interesante, más épica, más melancólica, más divertida o más triste, pero no sé, la historia que desconozco parece ser la mejor de las posibles.

viernes, julio 19, 2013

Bolas Deng Xiaoping.

Chicos, chicas, definitivamente, la vida es divertida.

sábado, julio 06, 2013

Boomerang, que no palo, en un cielo de frambuesas.

Dos meses sin tener ni puta idea, pensando en cruzármela por la calle sin hacerlo nunca, a falta de dos días, pensando que ya era imposible encontrármela, me la encuentro. Me salvan de la situación incómoda, solo para que 5 horas después se repita, más larga y sin posibilidad de escapar.

Bien jugado universo, bien jugado.

viernes, julio 05, 2013

Solo quería compartirlo.

Estoy sentado en pelotas, con el ventilador apuntándome a los huevos.

lunes, mayo 20, 2013

Origen.

Sueño con persecuciones, policías y disparos, luego el sueño se convierte en sueño erótico... y me despierto.

Y me levanto en la cama con la misma mujer con la que soñé... genial ¿no? Pues no, otro sueño erótico. Y me desperté.

Y en la realidad no había nada erótico. Odio la realidad. No es tan divertida como debería xD

miércoles, mayo 15, 2013

Yaki Oni Giri.

El mundo, parece, gira y girar sin parar. Los muertos no se levantan. Y me quito los pellejos de mis pies. La cerveza corre por mis venas, y el ordenador se refleja en mi ojos. Y escribo sin saber por qué. Porque relaja. Y hablo, y no me contestan, y miento y me toman en serio. La seriedad no es más que otro lastre más. Y recuerdo canciones que me hacen recordar. Y recuerdo cosas que no quiero, pero que quiero recordar, y puedo aunque no deba. Y recuerdo conversaciones sobre los recuerdos. Y en la memoria aparecen cervezas, y las cervezas aparecen frías. Y el frío no es algo que me defina. Y en la definición me bloqueo, y dejo de intentar hilar las ideas, porque las ideas surgen de la cabeza, y la cabeza solo quiere pasar. Y sigues pasando, aunque quiera continuar. Y pasas, y bostezas, y saber que es tiempo de irse a dormir. Porque el sueño es importante, al menos, para recordar que el mundo gira, y todo sigue igual, pero en realidad es distinto. Y borras y reescribes lo borrado. Es distinto, pero es mejor. Recuerdas a los escribidores. Y te preguntas sobre ellos y sobre ti. Y la nariz pica. Y el pezón izquierdo también. Dulce tormenta de ideas, dulce descripción de lo que percibes. Y en la boca el regustillo a cerveza. Y bostezando acabas. Y acabas, y ya.

martes, mayo 14, 2013

Cosas.

La sinceridad es una mierda y está sobrevalorada.

Un vaso medio vacío de vino es también uno medio lleno, pero una mentira a medias de ningún modo es una media verdad.

Sea por cobardía o sea por intentar hacer algo bueno, muchas veces me parece mejor mentir. Al menos no me siento tan mal.

No me da cargo de conciencia, y la otra persona puede salir mejor parada que con la puta sinceridad; que no sé por qué, pero parece que me sienta peor decirla, porque puede dolerle a los demás. Jode que te engañen, pero no jode tanto si no lo averiguas. "Si lo respetas y lo aprecias debes decirle la verdad"... Polladas, si lo respetas y lo aprecias, intentarás causar el menor daño posible, y punto.

Es cierto que uno siempre quiere saber la verdad, pero vivir en la ignorancia nos hace felices. No tiene por qué ser una ignorancia cultural, social, ni nada grande, solo... pequeñas cosas, pequeñas cosas que es mejor no saber, porque no ganas nada sabiéndolas, y pierdes mucho.

Como todo el mundo, no quiero que me engañen, ni quiero engañar. Ir de frente, es lo que nos enseñan; pero también nos enseñan a no hacer daño a los demás. Cuando las dos cosas entran en conflicto qué ocurre ¿Qué prevalece sobre lo otro?  Cada caso concreto debe ser estudiado, como cuando entran en conflicto dos derechos fundamentales. Todo depende del juez que, en este caso, soy yo, o lo es cada uno con su dilema.

¿Qué pesa más? ¿Qué pesa más?

- Alto ¿A dónde vas?
- A morir en esa horca.

Si ha de doblarse alguna vez la vara de la justicia, más vale que se doble hacia la misericordia que hacia el castigo.

No es justicia de lo que hablaba en principio, era... buenrollismo, pero se supone que la primera debería estar basada en la segunda. A veces uno simplemente quiere ser buena gente, y a veces eso es difícil.

lunes, mayo 06, 2013

Davida contra Golitenia.

ADVERTENCIA: No es un relato bíblico, ni tampoco una canción de música ska.

Existen en esta vida empresas fáciles, empresas difíciles, empresas imposibles, y empresas que caen en bancarrota. La nuestra es una empresa que es fácil de decir, difícil de imaginar, imposible de cumplir, y que rompería una banca si se consiguiese llevar  cabo. Por otro lado, lo único aparte de eso que hay que decir, es que es una empresa absurda, pero dado que el libro de literatura española más leído del mundo se basaba en empresas absurdas, no veo por qué la gente no debería conocer esta historia.

Como la historia más famosa de ese libro, la nuestra trata de vencer a lo imposible. Y ya que estamos con imposibles y difíciles, digamos que nuestro molino gigante es en realidad mucho más pequeño que la persona que trata de vencerlo, y ya que estamos en una época de paridad e igualdad, pongamos que nuestro protagonista análogo al rey y al caballero es una persona de sexo femenino, o sea, una mujer. Una mujer llamada Davida que, por su nombre, se intuye que o sus padres querían un niño, o no tenían ningún gusto eligiendo nombres.

Como prólogo a una historia corta este ya es bastante extenso, de hecho, las historias cortas normalmente no tienen prólogo, no es que no deban, pero si pones a un pequeño relato una introducción, o ya no es tan pequeño, o el relato principal se queda bastante corto.

Nuestra historia comienza con Davida, una persona ocupada, llena de cosas por hacer, llena de cosas por hacer que no hace, y llena de cosas por hacer que no hace pero que acaba haciendo. Davida tenía sus manías, una de ellas era comer. Hay a quien tiene la manía de respirar, la manía de beber, la manía de dormir, o la manía de defecar; a Davida le había tocado en suerte la de comer. Cosa genial, porque le encantaba. Comía y comía a todas horas, y seguía comiendo y comiendo. Una pensaría "¡Joder! ¡Qué gorda!". Pues no, no estaba gorda, y se preguntaba el por qué. Otra persona no se lo preguntaría, ni se preocuparía, o pensaría que tendría un metabolismo asombroso, pero Davida no, así que comenzó a investigar.

En estos tiempo la gente va mucho al médico, todos son unos cagazas. Aunque en realidad, es mucho mejor ir al médico que lo que hace la gente que no va al médico, que es mirar en Internet. Internet es un lugar mágico, lleno de alegrías, tristezas, ira, pena, y personas que no saben heskrivir, pero lo que más tiene Internet, al margen de gatos, porno y versiones en todos los instrumentos habidos y por haber de las músicas del Mario y el Zelda, es información. Puede haber información óptima, buena, regular, mala, horrible o de Yahoo! Respuestas. Davida llegó a una información que pudo calificar de "pasable", y dicha información decía que lo que lo que le pasaba era que tenía una tenia en el cuerpo.

Según rezaban las informaciones que había leído, había algunos métodos para librarse de la tenia, que teóricamente es un parásito que se aloja en el intestino y se "come" todo lo que tú has comido. No suena tan mal, pero en realidad es malo o, cuanto menos, desagradable, imagina que en lugar de en tu intestino, tienes a ese gusano que mide de dos a diez metros en el sobaco, chupándote continuamente los pelillos... lo que yo decía, desagradable.

Davida, que era una persona bastante resolutiva con sus acciones, decidió que ella misma "combatiría al mal que se había aposentado en su cuerpo con sus propias armas". Pero Davida solo tenía una cualidad especial, que podía llamar "arma", y eso era comer. De tal modo que decidió comer más y más y más, hasta que la tenia muriese por gorda. Cualquier médico, enfermero, auxiliar de enfermería, farmacéutico, veterinario, herbólogo, pato con cofia u homeópata le hubiesen dicho que eso era una insensatez (o le hubiese dicho que "cuak", pero tenía el mismo significado que los demás), pero Davida tenía la determinación de conseguir eliminar al intruso por sus medios.

Así que Davidad comió, y comió, y comió, y comió, se gastó todo su dinero, el de sus padres, el de sus amigos, y el de los vagabundos a los que le robaba por la calle. Pasaron meses, y un día, mientras comía un sándwich que contenía todos los tipos de carne, salsa y cartón que se podía albergar entre dos panes, pensó que ya era suficiente. Había aguantado, lo había intentado, y había fracasado, tímidamente pensó que hizo todo lo humanamente posible, que podía estar orgullosa, pero no lo creía realmente; de modo que fue a pesarse una última vez antes de ir al médico. Llegó a la báscula y se puso encima, seguía estando en esos horribles y  livianos 368 kilos...

Lo que ocurrió después no es historia nueva. Simplemente quedaos con la idea de que Davida tenía el sentido de la gordura un poco distorsionado, que cuando le dijo el médico que no tenía ningún parásito se sintió feliz y volvió a comer de forma normal (aunque sin bajar nunca de los 300), y que la comida le daba vida al igual que a los demás se la da el respirar, el beber, el dormir y, en definitiva, el hacer lo que les gusta. Davida había luchado contra la tenia y había sobrevivido, y por supuesto, consiguió romper la banca de espera de la consulta del médico.

No había nada imposible para esa mujer... ni lo habría mientras siguiese haciendo lo que más le gusta: Comer

viernes, abril 26, 2013

Manual del buen escritor.

Le decían que probase a escribir cuando estaba alegre, en lugar de cuando estaba triste, que se veían mejor las cosas. Yo le contesté que no era así, que era igual de subjetivo, cuando estás alegre no ves las cosas como son, las ves mejores.

Habría que escribir cuando no se está triste, ni se está alegre, habría que escribir cuando no sé está. O cuando se está.

Cuando se está, es difícil no estar más alegre que triste o más triste que alegre, el equilibrio es muy difícil, y realmente, si llegas a él, lo que probablemente no se te pase por la cabeza sea escribir sobre ello.

De modo que solo nos queda, para poder ser objetivos, escribir cuando no se está. Lo cuál también conlleva su dificultad. No estar es, por definición, lo contrario a estar, y normalmente se está, siempre se está en algún sitio, o siempre se está de alguna manera. No estar es no estar ni triste ni alegre, pero también ni cansado ni enérgico, ni sentado ni de pie ni tumbado ni de rodillas ni acuclillado, ni casado ni soltero ni viudo ni separado, ni hambriento ni sediento ni lleno, ni desnudo ni vestido, ni vivo ni muerto. Realmente es un tanto complicado, además, cuando se está, se es, así que tienes que no ser.

Y si no se es, no se puede escribir, pero da igual, porque si no se es ni estás, no escribes, y cuando no estás, es cuando debes escribir. Así que, en fin, si no escribes, escribes de puta madre.

Conclusión: La gente está mejor calladita.

martes, abril 23, 2013

Parménides.

Bichu: Buenos días señorita.

Señora Oro: Me alegra ver que hay cosas que nunca cambian.

domingo, abril 21, 2013

Hacia el futuro.

Hoy soñé que revisaba el blog, y que iba releyendo las historias que había escrito hace tiempo, y según avanzaba hacia las más nuevas, al final encontraba historias que todavía no he escrito. No me acuerdo de qué iban, ni como de largas eran ni nada, pero os aseguro que eran mejores que casi todas las que he escrito hasta ahora.

Paciencia, llegarán. Los sueños no mienten...

... solo inventan.

sábado, abril 20, 2013

Psicobares.


Señor Albino:
iyo, el Señor Rojo Bombero tiene una teoria sobre por qué pillas a tope

Bichu:
yo no pillo a tope xD

Señor Albino:
tienes a 3 o 4 ahí entregaitas
jejeje
eso es bastante

Bichu:
en realidad no

Señor Albino:
en cualquier caso tiene una teoria

Bichu:
bueno, dime la teoria xD

Señor Albino:
segun el eres un postura friky

Bichu:
explica xD

Señor Albino:
es decir, una persona que explota un cliché social
en tu caso, el frikismo
haces, dices y te desarrollas dentro de ese cliché social
de manera natural

Bichu:
interesante

Señor Albino:
y eso le mola a las tias
porque tiene personalidad
jejejeje
tias, claro, que se sientan atraídas por ese cliché
es como los gafapastas muy gafapastas
o los de mujeres, hombres y viceversa
jejejeje

Bichu:
pero yo no siempre exploto el cliché de friky
eso hay veces que sale antes o después
acaba saliendo, eso sí xD

Señor Albino:
jajajajaja
por eso
no lo explotas conscientemente
pero creeme
tu simple presencia hace explotar una especie de etiketa en tu cabeza que pone friki
cuando hablas o te comportas como tu eres, esa etiqueta, o tag si prefieres
se potencia
por eso nunca te irás con una pijaza de derecho
discotekera
a parte, tampoco creo que te interesen demasiao
jejeje
aceptalo bi, eso es un regalo, es molón

Bichu:
ok xD
me gusta la teoria

domingo, abril 14, 2013

Pillaron a Flash.

- ¿En serio? ¿Un mes sin publicar nada y me pones esa basura etílica?
- Jo... Lo siento.

sábado, abril 13, 2013

El hombre más rápido vivo.

Corre hasta que los músculos se desgarren y los huesos se quiebren.

sábado, marzo 23, 2013

Fealdad.

Abrió la puerta, y la figura perruna de siempre estaba allí, recibiéndole, moviéndose de un lado a otro, abriendo y cerrando el hocico. Pero había algo raro, no hacía ruido, no ladraba, no emitía sonido alguno. Se fijó bien, en realidad, el can no era normal, estaba extrañamente translúcido, irradiando un color azul brillante, como el de los fantasmas de Casper. De pronto no estaba allí.

Cerró la puerta, dejó atrás el pasillo y llegó al salón, y ahí estaba el perro otra vez. Estaba saltando, estaba moviéndose, estaba ladrando, jugando, corriendo, comiendo, bebiendo, durmiendo, gruñendo, lamiendo... meando... cagando... eructando... persiguiendo gimiendo llorando acurrucándose tumbándose respirandodurmiendoladrandosaltandocomiendoviviendo. Estaba ahí.

Ya no estaba ahí. Alguna vez estuvo, pero ya no. Y no volverá a estar.

Así es la vida. Así es la muerte. Qué feo...

miércoles, marzo 20, 2013

Dulce efímero.

Estaba contemplando una galleta untada con Nocilla, y se me ha ocurrido una maravillosa historia que contar sobre ella, mientras la miraba, pero he decidido comérmela y la historia ha desaparecido.

Supongo que la vida es así.

jueves, marzo 07, 2013

Guinness: gran cerveza y mediocres récords.

Creo que es la primera vez que he conseguido quitarme unos 8 pelos de la nariz de un solo tirón.

No estoy orgulloso, pero es curioso... (y además rima)

miércoles, febrero 27, 2013

Nunca te rindas.

Y así fue como salvé al mundo... recuérdalo siempre, mientras haya cereales con chocolate, hay esperanza.

martes, febrero 26, 2013

Toka Koka

Ver este corto:



Ponerte a pensar a sobre él, lo que quiere decir, lo que implica, y echarle todo el existencialismo y gafapastismo que le puedas echar a un cortometraje de apenas 14 minutos...

Para más tarde decidir que necesitas compensar ese pensamiento complejo con una peli de animación de superhéroes dándose de hostias; donde la despersonalización, la esquizofrenia y el rechazo, son sustituidas por rayos, explosiones y hostias.

sábado, febrero 23, 2013

De paso.

Me pasa algo, pero no pasa nada, ya se pasará.

lunes, febrero 11, 2013

Acorde a la situación.

*Bichu evita encarecidamente que un borracho sudafricano afincado en Inglaterra que esta de visita en Sevilla intente entrar otra vez al bar donde le acaban de pegar. Tras media hora sujetándolo y echándolo hacia atrás mientras se pringa la camisa de la sangre del muchacho, aparece por detrás una amiga y dice una gran frase acorde con lo que está ocurriendo*

- Bichu, ¿te puedes creer que no me quieren vender una cerveza por un euro y medio porque dicen que se les ha terminado la de barril?
- ¿En serio? ¿De verdad -----? ¿Te parece que ese es el mayor problema que tengo ahora mismo?

martes, enero 22, 2013

La cuchara de la muerte

Se encontraba jugueteando en la cucharilla del desayuno, dándole vueltas a los cereales de chocolate que flotaban en la leche. Otro día más, más normalidad, más costumbre y más rutina. Más "más". Día cualquiera, ir, o no ir, a la facultad, enredar con el ordenador, conversar desde el ordenador, ver alguna serie en el ordenador, y quizás salir a tomar una cerveza.

Todo giraba siempre como esa cucharilla a la que ella le daba vueltas, hasta volver a su punto original, puede que los cereales cambiasen a veces de sitio, pero seguían en la misma taza, con la misma leche, sin saber que en cualquier momento la hora les llegaría, y serían terriblemente masticados y digeridos ¡Cruel destino el de los cereales! Pero no tan distinto del que ella sufriría en algún momento.

Mientras la metáfora entre la vida y los cereales daba vueltas en su cabeza, pensó en que debería escribirla en algún lado, al fin y al cabo, era una idea interesante e incluía comida, y la comida le gustaba. Tras pensar en un bonito y creativo título para el texto, se levantó y se dedicó a preparase para ir a clase. Sin mucho maquillaje, el justo y necesario para que pareciera que no llevaba, con pantalones holgados y una camiseta que alguien podría definir como "friki".

Sin pena ni gloria, ni atención por su parte, pasaban las horas en clase, hasta que las clases acabaron. Y, en teoría, vuelta a empezar... aunque no fue así exactamente.

Hay historias que merecen ser contadas, y son contadas porque tienen algo especial. Si fuese un día como otro cualquiera, no merecería ser contado, ni mecería llamarse "historia".

Un grito. Dos gritos. Tres gritos. Muchos gritos sonaban fuera del edificio y resonaban dentro de él. Un muerto... una muerta más bien. Algo raro, sin duda, la gente no suele morir cerca de una facultad, nadie sabe por qué, pero es así. "Cerca de la facultad" quería decir en el edificio de al lado, en el proyecto de edificio de al lado, pues estaban construyendo uno. La muerta, según Ainara escuchó, era joven, de su edad más o menos, y por las reacciones de algunas personas, pudo deducir que era alguien que estudiaba en su facultad. Pero no la conocía, así que no le importaba. Una anécdota más para contar algún día.

Sin embargo, pasó cerca del lugar del incidente, movida por pura y dura curiosidad. Entre el apelotonamiento de gente, en algún momento pudo distinguir bien el cadáver, definitivamente no la conocía. Hora de irse a al piso a comer.

Hay una frase de Los Simpson que ilustra muy bien como funciona eso de morir: "La gente muere, constantemente. Tú mismo podrías estar muerto mañana".

Mientras se alejaba tranquilamente del lugar, escuchó el casi imperceptible sonido metálico contra el suelo. Al mirar, descubrió una cuchara. La cuchara parecía antigua, de hierro, bastante maltratada por el tiempo, y en algunas partes estaba bastante oscurecida.

Y, como en toda historia, sin saber muy bien por qué, el protagonista se guarda un objeto que significa que la historia puede continuar.

Ainara se guardó la cuchara y se encaminó a su piso. Durante el trayecto, empezó a notar sensaciones extrañas, como si de vez en cuando su cuerpo fuese incapaz de moverse, pero su mente seguía despierta, a ella misma le parecían vibraciones, era como si su cuerpo se detuviera, vibrara, y continuara su marcha. Lo achacó a un dolor de cabeza.

El día y la noche dieron paso al siguiente día y a la siguiente noche. Y esas extrañas vibraciones continuaban, a veces se detenía durante más tiempo, a veces menos, pero siempre podía sentirlo, y empezó a molestarle. Probó con una aspirina, pero no hizo efecto alguno. Probó con otra aspirina, pero tampoco resultó. Así que decidió pedir cita a su médico de cabecera, que le dijo, muy comedido él, que no tenía nada que él pudiese ver, y que fuese al hospital a hacerse pruebas. Por indicación del médico se dirigió hacía el hospital, llegó hasta allí, y entonces...

¡Shhp! El tiempo se paró. Mientras iba de camino las vibraciones eran más constantes, pero al llegar allí, simplemente el tiempo se paró. No lo entendía. De vez en cuando, el tiempo volvía a avanzar, pero solo un segundo, quizás dos. Su mente seguía despierta y, extrañamente, era capaz de mover los ojos. Cada vez sentía más angustia, más nervios, más miedo... Pero algo la sacó del trance. Una ráfaga oscura, entraba y salía del hospital, por puertas, ventanas, paredes y techo. Era lo único que se movía. La ráfaga pasó en una ocasión cerca de ella... en dos ocasiones, en tres, en cuatro, todas las veces a una velocidad endiablada. Y entonces, se paró, se acercó, y fue capaz de verla bien.

Existen multitud de representaciones de la Muerte, a cada cual más extraña, a veces más grotesca, a veces más cándida, y las mejores veces, más cómica. Lo cierto es que, en varias ocasiones, ni siquiera la Muerte es el final de las cosas, y no es tan definitiva como debiera serlo. Pero aquí, en este mundo, resulta ser tan definitiva y real como atemporal.

El aspecto que presentaba aquella antigua ráfaga oscura seguía siendo tan distorsionado como antes, con la salvedad de que no se movía en absoluto. No tenía ojos, pero aún así podía ver a quien tenía delante. Quizás fuera el miedo, o quizás una sensación que venía de la figura que tenía en frente, pero Ainara buscó en todos sus bolsillos algo con lo que, quizás, defenderse. Y encontró la cuchara...

Una cuchara no es un buen instrumento para defenderse, a no ser que la persona sea experta en el manejo de cucharas como arma mortal, pero este no era el caso... Sin embargo, si es bien posible, calificar a la cuchara que Ainara sostenía como "mortal".

La Muerte, en varias ocasiones, usa herramientas para llevar a cabo su segadora tarea. Las más veces es representada usando una guadaña, en otras ocasiones hace uso de una espada, y en un caso en concreto, usa una guitarra eléctrica. Pero sea cual sea su apariencia, nunca es bueno dejarse guiar por ella, porque, incluso algo tan inofensivo como una cuchara, es capaz de sacar el alma de un cuerpo.

Ainara comprendió todo en el inusual instante en el que la representación de la Muerte que tenía delante de ella tocó su cuchara. Supo que la Muerte había sido descuidada, y había dejado caer su herramienta ¿La Muerte descuidada? ¿Cómo es eso posible? Tras preguntarse esto, le asaltó, casi inmediatamente, el siguiente simple pensamiento: "hay quien debería vivir y muere, y hay gente que debería morir y vive. Todos cometemos fallos supongo. Después de todo... ¿Quién puede culpar a nadie de dejar caer algo tan ínfimo e irrisorio como una pequeña cuchara?"

Por fortuna, también había en el mundo gente viva que debería vivir, y gente muerta que debería morir.

La ráfaga oscura desapareció. La cuchara desapareció. El tiempo se reanudó. Todo volvió a moverse. El mundo volvió a girar. Y Ainara volvió a su piso para matar cereales, esperando a que a ella se la comiesen algún día.

lunes, enero 21, 2013

Bi-sexual (Bichusexual)

"La primera vez que te vi en clase, pensé que eras gay, por cómo te estabas tocando el pelo todo el rato"

"Me parece que eres demasiado afeminado"

"Pero... ¿tú no eres gay?"

"Es que pareces andrógino"

"Si no eres gay, entonces por qué sales con tantas lesbianas"

"Ah, ¿no eres gay?"

"Es que por como bailas..."

Y sigue así la cosa... Con la gente diciéndome esto, me parece normal que ya haya ido a más discotecas gays que a cualquier otro tipo de discoteca.

sábado, enero 19, 2013

Sonrisa en la cara.

"Eres un gran hijo de puta"

miércoles, enero 09, 2013

Examen de Internacional.

Es mejor examinar el mundo partiendo desde 0, así, cuando acabes a lo mejor tienes un 4, en vez de un -973.

lunes, enero 07, 2013

Piensa, piensa.

Vamos, Bichu, escribe ¡escribe!

Buff, es que no sé...

¡Ah! Ya está.

martes, diciembre 18, 2012

(8) Quiero mi culo libre (8)

Tengo la extraña y estúpida manía de ser un egocéntrico.
Tengo la extraña y estúpida manía de creer que las cosas van dirigidas a mí.
Tengo la sana y maravillosa costumbre de saber cuáles son mis manías.
Tengo la sana y maravillosa costumbre de poder obviarlas.
Pero soy gilipollas. Y siempre acabo dándome cuenta de ello.

domingo, diciembre 02, 2012

Psique femenina.

- Llevo esperando media hora aquí con to'l frío.
- Es que te he llamado tres veces y las tres me has dicho que ibas a salir, así que no pensaba que fueses a venir.
- Pues no, si te he dicho tres veces que iba a salir es, precisamente, porque iba a salir.

jueves, noviembre 22, 2012

Más allá

Era navidad... o no. Realmente no lo era. Y aunque lo fuese, qué importaba.

Caminando por la ciudad, con las preocupaciones que cualquier persona tiene en su mente "¿Me dará tiempo a llegar?", "¿Hará frío luego?" "¿De verdad ese tío no se da cuenta de que su peluquín es súper cantoso?". También había preocupaciones más específicas dedicas a personas específicas "¿Cómo le habré caído a Eufrasia?", "¿Qué tenía en mente su madre al llamarla así?", "¿Le gustaré realmente a Daniela?", "¿Por qué?",  "¿Se habrá tomado mal El Corkas que pasase de él el otro día? Joder, es que tenía unos asuntos...". Y en pensando en esas cosas es cuando se dio cuenta de que hasta le importaban los sentimientos de los demás ¿Por qué? Con lo frío que era antes, o con lo frío que se creía ¿Era eso? ¿Se creía frío pero nunca lo había sido y ahora lo había descubierto? Vaya palo, ¿no?

El caso es que parecía que le importaban las personas, e incluso le importaban más allá de que esos sentimiento y pensamientos ajenos le afectasen a él. Vaya mierda. Había a veces que le habían alegrado esas personas, pero otras tantas le habían puteado, incluso a veces le habían hecho llorar.

Continúo andando, con paso meditabundo, sin hacer caso a lo que sucedía a su alrededor, tanto más hubiese dado que le hubiesen robado sútilmente la cartera como que le hubiese cortado el brazo con una cuchara para helados, estaba absorto en su mundo de sentimientos ajenos. La mente le volaba de una persona a otra. Surgían sentimientos: cariño, alegría, odio, rencor... y de repente sintió algo que parecía amo... ¡Espera! ¡Espera! ¡Espera! ¿Amor? ¿En serio? Vaya jodienda. Pero no pudo más que asumir que era verdad, que parecía que había gente a la que quería ¿Cómo era aquella canción?

Más allá 
del rencor, 
de las lágrimas y del dolor 
brilla la luz del amor
dentro de cada corazón

Si eso era verdad... Vaya putada... o no.

miércoles, noviembre 21, 2012

Ojalá que llueva café en el campo

Se dedicó a salir de la ciudad, a pata, quizás porque no le gustaba el coche o la bicicleta, o quizás porque no tenía dinero para un coche o una bicicleta. Fue dejando atrás carreteras con semáforos y rotondas con fuentes o estatuas, y empezó a ver rotondas sin fuentes ni estatuas; dejó atrás edificios construidos donde vivían personas para ver edificios a medio construir donde malvivían personas, y al cabo de un rato, terrenos sin edificios donde muy probablemente morían personas. El jaleo, el ruido, la velocidad, todo lo fue dejando atrás, y cuanto pudo dejar a un lado la carretera se metió en un campo, con el objetivo puesto en un bosque que parecía que estaba muy cerca, pero cuanto más se acercaba más iba pensando "¡Joder! Pues no está tan cerca". Al final consiguió llegar hasta allí. Y vio que había otras personas haciendo barbacoas y jugando al voleibol, personas que casi seguro habían tardado bastante menos en llegar allí ya que iban motorizadas.

No le importó la presencia de esas buenas (o no) gentes, y se limitó a adentrarse un poco más en el bosquecillo, que estaba mucho menos compacto de lo que le pareció al principio. Recorrió lentamente un camino no trazado por nadie, hasta que, cansado, se sentó en un tronco, donde se manchó un poco los pantalones de resina, cosa que no notaría hasta que él mismo o alguien tocase su culo (esperaba que fuera una señorita quien lo hiciera, pero quizás saldría un pelín asqueada al tocar algo pegajoso en el culo de un hombre).

Y estando allí, sin nadie alrededor, se encontró sonriendo. En paz y con alegría.

No le gustaba el café, ni estaba lloviendo, pero había un campo, y en su cabeza muchos "ojalá". Ninguno de ellos era que lloviese, y mucho menos que lloviese café, porque pringa y luego huele muy fuerte en la ropa. Ojalá tal... Ojalá cual... Ojalá... Ojalá siempre tenga paz y alegría. Sabía que un ojalá no era una realidad, y que ciertos deseos nunca se cumplirían, pero ¡ey!, por desear que no quede. Y en un momento, deseó realmente que lloviese café en el campo, como decía la canción. No le gustaba el café y no quería pringarse de él, ni volver a casa embarrado por la lluvia, pero en fin... sería divertido.

martes, noviembre 20, 2012

Cantinero de Cuba

Entró en el bar sin mucha preocupación en la cabeza, solo tratando de gastar un poco de su tiempo, tiempo que tenía a espuertas. No tenía ninguna gran afición, y las pequeñas aficiones no le robaban demasiado de su poco valioso tiempo.

El bar estaba casi vacío, un camarero, de piel oscura estaba sentado detrás de la barra con un periódico en las manos; una muchacha tomaba un café en una de las mesas mientras leía un libro, y un hombre, que parecía ciego por las gafas que llevaba, escuchaba música con sus cascos mientras acariciaba a su perro y tomaba algún tipo de bollo recubierto con chocolate.

Se acercó a la barra y pidió una cerveza, con alcohol, nada de esas mariconadas abstemias de hoy en día. Pagó el importe de 1'30 que costaba la caña, y se tragó con cierta avidez las patatas fritas que le habían puesto de aperitivo.

El camarero no era nadie, solo hombre de unos 30 años que regentaba (o simplemente despachaba) un pequeño bar a las afueras de la ciudad que no tenía nada de especial. Con ese pensamiento, le miró a la cara, y descubrió un semblante desprovisto de pena, tristeza o casi cualquier sentimiento negativo, solo un atisbo de melancolía, como la que había en el ambiente del bar. El bar era el camarero y el camarero era el bar, vivían juntos, en armonía, sin grandes preocupaciones, acompañados de un sonido de metrónomo que despedía el ventilador de madera, que parecía ir marcando el tiempo de sus vidas conjuntas (cuando lo único que hacía en realidad era girar, totalmente ajeno a la comparación metafísica que se le atribuía).

Era una bonita estampa, así que la retuvo para sí, no solo la imagen del bar, sino el sonido y todos sus pensamientos (acertados o no) sobre el camarero, que bien podría ser cubano o simplemente algo tiznadillo, pero que le recordaba a una canción. Apuró la caña y las patatas fritas, y se largó.

domingo, noviembre 18, 2012

¿Una cuchara?

Bichu: Y vi la hora en uno de esos relojes de temperatura.
Señor Albino: Será un termómetro.
Bichu: ¿Y qué he dicho?

martes, octubre 30, 2012

Grisácea sexualidad.

- Pero... ¿tú no eras lesbiana?
- Soy... indecisa.

domingo, octubre 28, 2012

Anas Chamaeleonidae.

El Pato Camaleónico (Anas Chamaeleonidae) se caracteriza por ser un animal capaz de adaptarse a cualquier situación y terreno, pudiendo caminar, nadar y volar, así como fundirse con su entorno.

Es capaz de ocultar sus más palpables sentimientos con suma facilidad, adoptando una imagen de normalidad y felicidad impropias de su estado emocional, de tal modo que los animales que están a su alrededor no perciben la realidad tal y como es.

Se sabe que es un animal social, aunque no familiar, pues solo vuelve al nido en invierno, y por un corto lapso de tiempo. Respecto a su relación con el resto de animales, se cree que adora a las tortugas, y que siente bastante simpatía hacia los pingüinos. También es conocido su gusto por los limones y las rosas.

El tema de su alimentación es bien simple, come de todo, y todo lo engulle, casi sin saborear.

Su época de apareamiento es todo el año, aunque le es bien difícil encontrar hembras, ya que de su especie no existen, así ha de buscarlo en el resto del reino animal, produciéndose a veces situaciones extrañas a ojos de un observador inexperto.

Es un animal eminentemente nocturno, se despierta al mediodía, y se duerme en torno a las 4 de la madrugada.

Aún siendo un animal extrovertido y gusta de llamar la atención, es cobarde en ocasiones, prefiriendo evitar el enfrentamiento directo. Aunque no demasiado inteligente, tiene una memoria extraordinaria, que entra en conflicto con su habitual despiste de lo que se encuentra a su alrededor.

Según el estudio de criptozoólogos, estas son características del pato camaleónico, capaz de evitar que los demás vean su realidad, mientras que no se da cuenta de la realidad de su entorno.

jueves, octubre 25, 2012

La gente normal se podría morir.

Y se besaron. Ahí, en medio de todo el gentío. La gente al verlo vomitaba, huía, gritaba, y algún iracundo incluso les lanzó una piedra. Pero ahí seguían, parados en medio de la plaza. Un hombre y una mujer, los dos jóvenes, aunque daría igual que fueran viejos; los dos atractivos, aunque hubiese dado igual que fueran feos. No eran perfectos, claro, pero lo parecían ¡Qué asco daban!

Cada uno pertenecía a una familia, algo así como los Capulotas y los Montasca ¿Era ese el motivo de tanta mirada de soslayo y tantísimas miradas de asombro, sorpresa e indignación? No, tampoco.

Pasa que a veces, el universo juega a confundir la realidad con posibilidad, y la posibilidad con la imposibilidad, y es en uno de estos arrebatos cósmicos cuando, en un punto de todo lo que existe y no existe, algo se desvía. Ellos no se habían desviado, ¿o eran simplemente desviados?

Sucede que tanta irrealidad e ignorancia a la Eternidad le molesta, y crea, para dar ejemplo, uno de estos relatos en forma de realidad, realidad distinta a la nuestra.

Sucede que me canso de ser ¡Coño!

Y ahí es donde aparecen los mundos donde todas mujeres se van con las mujeres, y todos los hombres se van con los hombres (lo hermafroditas son eliminados al nacer). La mujer se casa con la mujer, folla con la mujer, y tiene hijos con la mujer. El hombre se casa con el hombre, folla con el hombre, y tiene hijos con el hombre (el dios de la fertilidad se llama Schwarzenegger). Los dos sexos solo se relacionan para trabajar, para trabar amistad y para alcoholizarse, nunca para amarse, y mucho menos para follarse.

Pero hete aquí que surge una anomalía en la anomalía espacial, y un hombre y una mujer se paran en una calle para besarse y quererse ¿Anomalía? ¿Pues esto no era natural? ¿Natural? ¿O social? ¿Anomalías? Aquí no.

Y ¡pum!, todo a la mierda. Como cuando en la realidad alternativa de negros semitas los caucásicos cristianos rompieron sus cadenas y exigieron igualdad. O como cuando en el universos de payasos un mimo se hizo rey.

La nueva realidad se deshace, ya ha muerto la incongruencia, pues ha dejado de ser tal. El que tira la piedra al hombre y a la mujer de repente le tira la piedra a dos mujeres, de repente está casada con un hombre, y se lo folla (y por qué no, también se folla a su hermano), y ha tenido dos hijos que follarán con sendas mujeres.

Nadie recuerda, quizás porque nunca llegó a ocurrir, que hace cinco segundos, lo normal eran ellas dos, y lo anormal eran ellos. Y tiraban piedras contra su normalidad.

Conclusión: respeta todos los universos, incluido el de payasos.

sábado, octubre 20, 2012

A little Xanadu.

Ducha caliente, cerveza fría y Warcry de fondo.

lunes, octubre 15, 2012

domingo, octubre 14, 2012

Me cago en la mar salá'

Muy bien, ahora sé que debo aprender a cerrar la boca, hacerme menos el interesante y el gracioso, e inventar excusas creíbles.

viernes, octubre 12, 2012

Ser sin alma.

- Seguro que lo sentiste más por tu perra.
- Puff, pero como de aquí a Lima.

jueves, octubre 11, 2012

Lengua de Babel (título aleatorio para entrada chorra)

Acho, tengo ganas de escribir pero no sé el qué.

martes, octubre 09, 2012

¡Luz, fuego, destrucción!

- A veces me pregunto el porqué de la naturaleza destructiva de las personas.
- No te lo preguntes tanto, simplemente recuerda que cada vez que jugamos a rol alguien acaba quemando algo.
- O torturando.
- O matando en general.
- Exacto, ¿qué clase de persona se supone que eres si en cuanto te dan la oportunidad de ser otra persona, solo piensas en destruir?
- En realidad, una persona que solo quiere liberar ira, y busca hacerlo en un entorno imaginario para así no herir a nadie. Pero siempre te queda el consuelo, que en cualquier partida, tu imaginario personaje que busca la destrucción, se sacrifica igualmente por sus colegas.
- Hombre, eso no está mal.
- Lástima que en la vida real no haya críticos ni pifias, la vida sería mucho más interesante.

lunes, octubre 08, 2012

(8) Calles donde el amor se convierte en un bien escaso (8)

Es en estas turbulentas horas, donde de la cerveza solo queda un poco de sabor en la boca, y solo hay conectadas uno o dos personas con las que hablarías de algo interesante, cuando me pregunto si realmente sigo importando o si se me echa de menos. Siempre quiero hacer esa pregunta, pero nunca puedo.

Sí, te lo pregunto a ti, dentro de poco, unas horas, cuando ya no es de noche ni aún es de día, es cuando no debes asustarte.

"La hora del lobo es el momento entre la noche y la aurora cuando la mayoría de la gente muere, cuando el sueño es más profundo, cuando las pesadillas son más reales, cuando los insomnes se ven acosados por sus mayores temores, cuando los fantasmas y los demonios son más poderosos..."

sábado, octubre 06, 2012

Impresión. Salido del alcohol.

Miró a través de las ventanas engastadas en fino hierro negro, desde donde divisaba a aquellos extraños cocodrilos con sombrero marrón, que se movían lentos y parsimoniosos como cangrejos bajo rocas de tiza. No sabía a dónde ir, quizás debía saltar y volar, o quizás volar y saltar... tal vez simplemente debiera saltar y saltar, y luego estrellarse contra las rocas ¿Desde cuándo había un mar ahí? Ni idea, no lo sabía, pero el chicle del zapato hacia juego con el rosa marino que estaba bajo su cabeza. Así que al final, en lugar de volar y saltar y saltar y saltar, únicamente voló y voló y luego saltó, con lo que fue a caer hacia el fondo marino que bajo ella estaba. Los peces tenían una forma abigarrada y emitían un olor fétido, cosa rara, ya que debajo del mar no se puede oliscar como es debido. Metiose bajo una gran roca de pedernal y fue a parar a un valle submarino, donde la esperaba el hombre gris. Pero, al acercarse, descubrió que gris no era, simplemente un color entre el blanco y el negro, pero no era gris, era... otro color. En cualquier caso, el hombre no gris se levantó el sombrero, la saludó diciendo "Señora" y se marchó por un túnel que hace unos pocos segundos no estaba, así que decidió seguirlo, mas la abertura del túnel ya no estaba. "Ha desaparecido", pensó. Pero no había desaparecido, simplemente se había ido sin que ella hubiera visto bien cómo. Por unos instante titubeó acerca de lo que quería hacer, se dijo que querer es poder y que no querer es no poder, de tal modo que como no podía seguirlo, no quería, así que dio media vuelta, montó sobre su unicornio submarino y cabalgó sobre las corrientes marinas, cabalgó sobre las olas, cabalgó sobre el aire, sobre las nubes, sobre la troposfera y llegó al espacio, donde cabalgó sobre cuantos de luz y ondas de diversa magnitud, cabalgó a través del tiempo, a través de la realidad, a través de la no realidad, y cuando por fin el unicornio estaba jadeante y echando espuma por la boca, se bajó de él en una maraña de arrealidad que no era ni blanca ni negra, aunque estaba entre los dos colores, pero no era gris. Le cortó el cuerno al unicornio, de tal modo que en caballo lo convirtió, así que ya se lo podía comer sin miedo a las maldiciones de la protectora de animales, se llenó el estómago, recordó un libro donde un astronauta decía algo como "¡Oh, Dios mío! Está lleno de estrellas", y se durmió en la urdimbre de ese lugar donde no estaba, donde no existía, y donde todo lo que podía hacer era querer querer hacer algo.

Mmm, comida...

miércoles, octubre 03, 2012

¿Minotauro? No. Yo soy Macho Machote.

Hoy me han dicho que soy demasiado afeminado, pero no entiendo del todo por qué.

miércoles, septiembre 19, 2012

De plomo y brea.

No es un sueño, porque aparece justo antes y justo después de estar dormido, es una imaginación. Desde debajo del omóplato hasta el principio de las lumbares una línea de carne de dos centímetros de ancho comienza a abultarse poco a poco a ambos lados, tensa la piel hasta romperla, y a borbotones sale la sangre llena de pintitas negras. De las rajas aparecen y crecen protuberancias oscuras que se alargan algo más de medio metro, rezumando algo parecido a la brea caliente. Y en un momento, el cuerpo parece levitar unos pocos palmos del suelo y las alas negras se despliegan a un par de metros por cada lado del cuerpo. Algunas plumas caen al suelo plomizas.

Y ahí se acaba la imaginación, piensa en volar y escapar, pero las alas no son suficientes, y poder y querer volar no es lo único necesario para hacerlo. Sabe que no debe volar, sabe que no debe huir, y aunque debiera, no es capaz. No es tan valiente.

lunes, septiembre 17, 2012

Las importacia de las ese.

- ¿Rajas de mí a mis espaldas?
- Sí.
- ¿Eres mi amig@?
- Sí.
- Vale. No me importa.

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- ¿Rajas de mí a mis espaldas?
- Sí.
- ¿Eres mi amig@?
- No.
- Vale. No me importas.

viernes, agosto 17, 2012

I'm a man.

Señor Verde Oscuro: "Tío, esta noche has sido todo un hombre. Has ganado al futbolín, le has partido el labio a una mujer y has follado".

jueves, agosto 16, 2012

Improvisación.

Cuando dos francesas te invitan a ir a Matalascañas al día siguiente a las 2 de la madrugada en Sevilla, eso solo puede acabar con Bichu corriendo desnudo por la playa a pleno día rodeado de gente, diciéndole a una niña pequeña "niña, tú no mires", con un socorrista diciéndome "cuidado, que por ahí está la Guardia Civil", y con un gitano advirtiéndome "porque mi niña no está aquí, que si no te pegaba dos hostias".

En ocasiones pienso que mi vida es hasta interesante...

lunes, agosto 06, 2012

RAE


bichumancia o bichumancía.

(Del gr. βιξυπνός, Bichu, y -mancia).

1. f. Adivinación supersticiosa hecha por medio de Bichu, que practicaban los antiguos.

miércoles, agosto 01, 2012

Dementando a tope.

Hablando de rol tranquilamente una noche, mientras nos metíamos a un bar, que a todas luces era gay, pero no sabíamos que tanto. El Señor Naranja y el Señor Azul Sangre estaban pasando por la puerta, cuando Bichu grita...

- ¡Vuestros culos son míos!

Lo bonito es que la frase iba perfectamente enmarcada en la conversación, porque yo soy el máster y ellos mis jugadores, pero creo que los que estaban en la puerta no sabían muy bien a qué me refería.

miércoles, julio 25, 2012

Magia, absurdo, caos, causalidad.

"Cualquier tecnología lo suficientemente avanzada es indistinguible de la magia." Arthut C. Clarke.

"Todo aquello que el hombre pueda llegar a imaginar, es susceptible de llegar a ocurrir." Willy Karen.

Todo lo que imagines puede ser magia.

domingo, julio 22, 2012

Infelicidad, qué bonito nombre tienes.

Ayer fue un día, a todas luces, cojonudo. Me levanté al mediodía, me vi unos capítulos de Shakugan no Shana, comí tortilla de patatas y gazpacho con mi madre mientras veíamos Saber y Ganar. A las 4 me fui a casa de un amigo a mastear una partida de Vampiro: La Mascarada. Sobre las 8 y media tuve que ir corriendo por la carretera de circunvalación con los pies descalzos porque no corro bien con las chanclas y llegaba tarde. Fui a una fiesta de cumpleaños "sorpresa" con unos amigos y contamos chorradas, comimos tarta, filetes empanados, queso y demás, y nos tomamos unos cubatas. Poco después de la 1 fuimos a tomar algo al bar de siempre, donde me encontré con mi prima, a la que hacía mucho que no veía y me hacía ilusión verla. Cerramos ese bar, y nos fuimos a otro unos pocos supervivientes, y nos tiramos en unos sillones de ese bar a hablar de chorradas y sexo; también cerramos ese bar, así que nos fuimos a un parque a seguir hablando, hasta que empezaba a amanecer. Luego me fui a casa escuchando música tranquilamente.

El día de ayer, fue un día jodidamente bueno, en el que me lo pasé de puta madre, hice de todo; es el tipo de día que con 16 años me pasaría hablando de él durante un tiempo, y el tipo de día que con 22 me haría sacar una sonrisa al recordarlo. Y, sin embargo, llegué a casa con una sensación de mierda. Como si toda la alegría y el bienestar desapareciesen de golpe, y solo quedara una indiferencia que bordea la desidia.

Es una sensación demasiado común últimamente. No es solo ayer, el viernes tuve día de barbacoa cojonudo, y también estuve de bares durante mucho tiempo. Y el día anterior estuve viendo pelis raras y teniendo conversaciones interesantes. No se puede decir que lleve un mal verano, estoy casi todos los días haciendo algo, o saliendo.

Pero es como si felicidad no quisiera salir, por mucho que lo intente, como si fuese un pelo encarnado que no quiere ver el mundo.

Es como si todo fuese una gran bola de mierda. Olorosa. Con una especie de olor que se te mete en el cuerpo y se queda ahí.


Lo que tú no sabías es que los sueños no se pueden dominar...

lunes, julio 16, 2012

Cuando el río suena... patada en los cojones.

Aquí digo que si tengo suerte me bañaré en el Tajo.

Pues bien, me he bañado en el río Jerte, que es un afluente del Alagón, que a su vez es un afluente del Tajo. Así que me he bañado en un subafluente del Tajo, lo que técnicamente hace que me haya bañado en ese río.

Y si no estáis contentos con ello intentaré meterme en el río propiamente dicho alguna vez.

domingo, julio 15, 2012

Actualización de relleno para que la Señora NMADCPNMI no se deprima.

El Telepizza de Plasencia no tiene ni ha tenido nunca la oferta del 3x1 los domingos.

jueves, julio 12, 2012

Al final, con lógica o sin ella, la flecha llega.

Es bastante curioso eso de perder a alguien. Miras a tu alrededor y no es que todo sean recuerdos, sino que todo te hace recordar.

Y no te acostumbras a que ese alguien no esté. Haces un simple movimiento automático al cerrar la puerta, y  antes de que pase un segundo, sabes que no había una razón "real" para hacerlo. Pero así es la pérdida supongo. Miras a tu alrededor y sientes que debería haber alguien más.

Con el tiempo ese sentimiento se va diluyendo poco a poco. Pero siempre hay algo que te hace recordar, una arruga, una canción, una calle, una forma de fregar los platos, o la costumbre de mirar debajo de la mesa por si hay alguien.

El mundo se desmorona, y las cosas van cambiando, no todo a la vez, pero todo cambia, como eso que se dice de que cada siete años (casi) todas las células del cuerpo se han renovado, no todas a la vez, sino a distinto ritmo. De las misma manera que ya no me peleo por ver quién elige qué comemos, y ya no tengo que preocuparme de dejar el portátil en el suelo; ahora ya no tendré conversaciones sobre Saint Seiya o Dragon Ball a las 4 de la madrugada antes de ir a dormir.

¡Cómo odio al puto Heráclito!

Pero como todo lo que tiene principio tiene un final, todo lo que tiene un final ha de tener un principio. Y por fortuna, mientras las cosas van acabando, otras van empezando.

El problema viene en el rato en el que parece que nada empieza y todo acaba.

Dispara y no saques pifia...

domingo, julio 08, 2012

Cuando el río suena, Bichu lleva.

Me he bañado en el Guadalquivir.

Si tenemos en cuenta que ya me baño habitualmente en el Guadiana en verano, me quedan menos ríos grandes en los que bañarme. A ver si hay suerte y este verano me meto en el Tajo.

sábado, julio 07, 2012

Limpieza de verano.

He encontrado un bote de mayonesa que caducó en 2010.

viernes, julio 06, 2012

Desfasado de vueltas.

Llevo como aproximadamente como un mes saliendo todos los días excepto cuando tenía examen al día siguiente (incluso salí el día antes del examen de derecho). El Señor Albino me dice que este camino que llevo no puede ser bueno ¿Qué piensa el resto de la gente?

¡¡¡Comente ahora y a cambio recibirá una imagen poco sexy de un Bichu!!!

jueves, julio 05, 2012

La solvencia fiscal.

Bichu: Bueno: ¿y a ti qué te gusta?
Alemana: La tolerancia.

Señor Albino: ¿Sabes? Una amiga mía se va a Baviera el próximo año.
Alemana: Los bávaros son como los catalanes, dan asco.

lunes, julio 02, 2012

Al contemplar la naturaleza del papel fotográfico.

Olvido es traición,
arrepentimiento son
mis negaciones.

domingo, julio 01, 2012

Conteo.

Recientemente he revelado 200 fotos de los últimos tres años de mi vida en Sevilla. Mezclándolas con las fotos que tenía desde que empecé a salir a los 16 años dan unas 400 más o menos, 400 fotos que abarcan unos seis años de mi vida. Pues bien, como me aburro y mañana tengo examen, he contado cuantas veces salen mis amigos y/o conocidos en las fotos. El resultado es el siguiente:

Señora Azul Profundo: 57
Señor Albino: 51
Señor Rojo Comunista: 43
Señor Verde: 42
Señor Amarillo: 42
Señora Verde: 34
Señor Transparente: 26
Señor Gris Bala: 24
Señora Blanco: 23
Señora Acuamarino: 23
Señora Naranja Cítrico: 22
Señora Muy Morado: 22
Señor Verde Hierba Seca: 21
Señora Escarlata: 18
Señora Fucsia: 17
Señora Amarillo Pequeño: 16
Señora Magenta: 15
Señor Rojo: 15
Señor Limón: 15
Señor Pardo: 14
Señora Rojo Suzio: 13
Señor Plata: 13
Señor Gules: 12
Señor Rubio: 12
Señor Lila:  12
Señora Rosa Fresa: 11
Señor Blanco: 10
Señor Aurora: 10
Señor Sinople: 9
Señor Malva: 9
Señora Oro Viejo: 8
Señor Marrón: 8
Señora Granate: 8
Señora Oro: 8
Señora Blanco Pastel: 8
Señor Verde Marihuana: 6
Señor Blanco Lechuga: 6
Señor Rojo Lomo: 6
Señora Marrón Café: 5
Señor Gris Pálido: 5
Señora Blanco Nieve: 5
Señora Verde Oscuro: 4
Señor Añil: 4
Señora Azul: 4
Señora Marrón Que Es Dorado Con El Relucir Del Sol: 3
Señor Verdirrojiamarillo: 3
Señor Plateado: 3
Señora Rojo Ígneo: 3
Señora Verde Azulado: 3
Señor Negro: 3
Señora Naranja Podrido: 3
Señora Azul Eléctrico: 3
Señora Amarillo Patata: 3
Señora Naranja: 3
Señora Negro Oscuro: 2
Señora Chocolate: 2
Señor Marrón Madera: 2
Señor Marrón Diarreico Aguado: 2
Señora Morado: 2
Señor Blanco Palomita: 2
Señor Azul: 2
Señora Azabache: 2
Señora Amarillo Fosforito: 1
Señor Amarillo Indio: 1
Señora Fluorescente: 1
Señor Blanco Marfil: 1

Como extra, decir que salgo solo en 25, que no salgo en 42, y que mi sombrero sale en 22.

viernes, junio 29, 2012

4 corazones de lechuga con freno y marcha atrás.

La lechuga iceberg del Mercadona es sempiterna. Si extraemos su jugo, lograremos el secreto de la eterna juventud.

lunes, junio 25, 2012

Lluvia de hachas.

En la tranquila villa de Rocanegra nunca se había contemplado un espectáculo igual, no solo era sorprendente, era peligroso. Cuando cayó aquél primer trozo de metal en la plaza principal nadie se lo podía creer, se acercaron lentamente para ver bien qué era. Un hacha, grande, pulida, de dos filos, de guerra ¿Se habría caído de un avión? Era lo más probable, aunque nadie había visto ninguna aeronave en esos momentos. Pronto de dónde había venido el objeto dejó de importar, pues fuera cual fuera su origen, de donde vino ésa venían más.

Aproximadamente un minuto después de que la primera hacha viniera del cielo, cientos y miles de objetos similares comenzaron a caer sobre el pueblo. La lluvia de hachas duró apenas cinco minutos, pero fueron más que suficientes para destrozar casas, coches y todo lo que tuviese la desgracia estar en el lugar equivocado.

Para desgracia del pequeño Álvaro Núñez, una parte considerable de su brazo derecho estaba en el lugar equivocado en el momento en que una de las enormes hachas caía desde el cielo.


En física, para cada acción hay una reacción de igual magnitud y sentido opuesto. La magia no es muy distinta, aunque se suele decir, simplemente, que toda magia tiene un precio.

Mil trescientos años antes del inusual monzón metálico Rocanegra era una suerte de villa reconvertida en fortaleza, que se situaba en el norte de lo que sería conocido como España. El avance de los moros hacia el norte se estaba debilitando en ese tiempo, pero aún tenían suficiente fuerza para conquistar unas cuantas poblaciones más.

Un antepasado del joven Álvaro, curiosamente llamado Alvar, vivía también en Rocanegra. Éste, por medio de un pregón en la plaza del pueblo, se había enterado de la inminente llegada de los invasores, estaban a diez días de la amurallada villa. Todos en el pueblo sabían que no resistirían el envite musulmán, pues contaban con suficientes efectivos como para sitiar y asaltar.

Ante esta situación, las autoridades del pueblo no se ponían de acuerdo, unos decían que debían huir, otros que debían luchar, y otros que debían deponer inmediatamente las armas. Toda la villa estaba envuelta en el caos, aun cuando todavía faltaban diez días para la batalla. Alvar, que contaba con catorce años y una cabeza con demasiados pájaros resolvió que lo único que podían hacer era pedir ayuda ¿Pero a quién? Los pueblos y fortalezas vecinos estaban igual de asustados que ellos, y no se moverían hasta Rocanegra dejando sus hogares desprotegidos. Las únicas ayudas con las que podían contar eran la divina y la mágica, y viendo que la iglesia ya estaba atestada de gente, decidió probar con la ayuda de naturaleza mística.

En el pueblo se contaba que una bruja habitaba por los montes cercanos, se decía que era inmortal, y que poseía extraordinarios poderes, incluso había quien hablaba de que la bruja había sobrevivido a un encuentro con el Gaueko; lo cual, de ser cierto, supondría una hazaña considerable y una verdadera muestra de poder. Alvar se encaminó hacia el monte en busca de la mujer. El camino no era complicado, pero sí tedioso. Partió a la mañana siguiente del pregón, tiempo de sobra para encontrar a la bruja y convencerla de que salvase Rocanegra.

Los lugares por donde la habían visto no estaban demasiado lejos, y pensó que antes de que anocheciera la encontraría, mas no fue así.  Tuvo que hacer noche en el camino. Quedaban ocho días.

A través de sendas menos hospitalarias y tortuosas consiguió llegar a una pequeña cueva donde había huellas recientes. Decidió entrar en la cueva. Ésta era más larga de lo que podía pensar en un primer momento, pues siguió durante unos pocos cientos de metros. Al doblar una esquina la luz proveniente de la entrada cesó, pero una llama aparecía a lo lejos. Según se acercaba pudo ir viendo como la cueva comenzaba a tener un aspecto habitable. Varias mesas y estanterías se encontraban dispersas sin orden aparente, llenas de botes, tarros y algún alambique. Alvar aún no podía ver a nadie. Según avanzaba hacia la llama le llegaba un ligero olor a almizcle.

- ¡Alto ahí! – exhortó una voz unos metros más adelante.

Una figura ligeramente más pequeña que Alvar se levantó de una silla que estaba en la oscuridad y avanzó hacia el muchacho. Al no estar ya protegida por la penumbra, el joven pudo verle la cara. Era una mujer de una belleza y una juventud sublime, muy lejos de la imagen que tenía en la cabeza de las brujas inmortales.
- ¿Quién eres y qué quieres? – preguntó inquisitoriamente. Para sorpresa de Alvar, la voz que salía de la bella mujer parecía la una persona de ochenta años.

- Me llamo Alvar. – comenzó diciendo dubitativo, sin saber cómo orientar su petición de ayuda. – Y vengo a pedirle que nos ayude contra esos perros del sur que vienen a conquistar nuestra tierra. Por favor, nadie más puede.
- Ah… ¿quieres que ayude a tu pueblo? Vienes de Rocanegra, ¿verdad? – Alvar asintió. – Pues creo que no podrá ser muchacho. Aunque pudiera salir más allá de este bosque, cosa que no puedo, no tengo nada que ganar ayudándote.
- ¡Pero los moros la matarán o la esclavizarán!
- Lo dudo bastante, la gente no puede rondar por aquí si yo no lo permito.
- ¿Y cómo he podido entrar yo?
- Te lo he permitido muchachito, tenía curiosidad por saber qué hacía un jovenzuelo como tú sólo por estos lares. – tras decir esto, una sonora carcajada salió de la bruja.
- Por favor, ayúdenos. – suplicó Alvar.
- Mmm…

La bruja miró de arriba abajo a Alvar, con cara de interés. Cerró los ojos y casi al instante comenzaron a titilarle ligeramente, despidiendo un levísimo resplandor por dentro del párpado.

- ¡Ja! Está bien muchacho, te ayudaré. Pero como te he dicho, no puedo salir más allá de mis dominios, así que te enseñaré lo que debes hacer. Esos infieles no llegan aún ¿verdad?
- No, tardarán ocho días a partir de ahora. Dígame lo que he de hacer, por favor, tengo que salvar mi pueblo. – la cara de Alvar parecía más iluminada tras el cambio de opinión de la bruja.
- Bien, tiempo suficiente para enseñarte. Pero recuerda esto, toda magia tiene un precio, un precio que tú has de pagar.
- Haré lo que sea señora… Eh… ¿Cómo debo llamarla? – preguntó interesado Alvar, pues nunca había conocido el nombre de ninguna bruja.
- Mi nombre no te lo diré, conocer el nombre de una persona es darte poder sobre esa persona. La muerte no puede llevarte si no conoce tu nombre. El mío sólo ha sido pronunciado una vez en la vida, y nunca volverá a pronunciarse.
- Eh… vale, está bien, la llamaré “señora”.
- Señorita, por favor. – tras decir esto sonrió, como una jovencita de buena cuna de quince años haría. – Te quedarás siete días aquí, con la primera luz del octavo día volverás al pueblo y los salvarás. Te lo garantizo.

Tal y como había dicho la bruja sin nombre, Alvar se quedó durante los siete días allí en la cueva. Solo salía para recoger algo de comida y agua, y le parecía que la bruja nunca comía ni bebía. Lo que aprendió allí dentro en esos días no se puede describir con exactitud con palabras, precisamente porque lo que aprendió en ese tiempo fueron palabras. Palabras de poder, capaces de esclavizar el tiempo y el espacio. Cada día aprendía una nueva. Y debía aprenderla sin escucharla ni leerla, pues si la escuchabas o la veías perdería su poder. La bruja le explicó que esas palabras solo podría pronunciarlas una vez, después desaparecería su poder y todo recuerdo de haber tenido la palabra en la mente.

- ¿Cuál es el precio de esta magia? – preguntó al segundo día de estudio.
- El precio no es algo que se pueda saber. La magia siempre se lleva algo de igual valor a lo que ha creado o destruido, puede que no sepas qué es, puede que no se le lleve de ti, pero siempre se lleva algo.
- ¿Puedo morir si pronuncio las palabras?
- Sí. Es uno de los precios, si usas las palabras para llevarte una vida, una vida será a cambio lo que se lleve de ti. Puede ser la tuya, o puede no serla.
El último día, tras haber aprendido la última palabra, Alvar se acercó a la bruja, y con cara seria, a la vez que cansada, le preguntó qué motivo tenía para ayudarlo, pues no entendía que es lo que le hizo cambiar de opinión.
- Querido muchacho, eso es algo que no conocerás. Al igual que el nombre o las palabras, el conocimiento es poder, y da un poder inmenso. Solo te diré, que cambié de opinión al observar cómo acabará todo esto.
- No me lo dirás ¿verdad?
- No, no lo haré.

Y ahí se acabó la conversación. Era entrada la noche y Alvar se iría al día siguiente hacia su destino. Extraños sueños tuvo esa noche, eran como recuerdos de una vida que no había vivido. Supo que estaba recordando la vida de la bruja, era larga, muy antigua, le pareció estar recordando eras; al final, justo antes de despertar, viendo como un bebé, que supo que era la bruja, un susurro le llegó y le recitó un nombre.
Minutos después de despuntar el sol, Alvar ya se había puesto en marcha. La bruja estaba sentada en esa silla en la que la vio por primera vez, oscura y silenciosa. Esta vez, le oyó susurrar las palabras: “Suerte, Alvar”.

A Alvar se le estremeció el cuerpo. El nombre es conocimiento, saber el nombre de alguien es tener poder sobre esa persona. No recordaba haberle dicho nunca a la bruja su nombre, y tampoco recordaba que ésta se lo hubiese preguntado. “Es una bruja”, pensó finalmente, las brujas saben cosas.

El aguerrido muchacho consiguió llegar al pueblo antes del ataque. Algunos habitantes habían huido, pero el resto estaba preparado para luchar y resistir.

Con el sol del mediodía un explorador volvió a Rocanegra y avisó que en una hora llegarían los moros. Alvar, ataviado con una pequeña hacha y un casco, subió a lo alto de la torre de la muralla que daba al lugar por el que debían venir los invasores. Finalmente los vio venir. Eran muchos, muchísimos. Unos ocho mil calculó, demasiados para asediar un pequeño que hacía las veces de fortaleza.

El ataque comenzó con una gran lluvia de flechas sobre la villa. Mientras la gente trataba de protegerse, Alvar pronunció la primera palabra, cuya traducción más cercana a la realidad sería “Aire”. Tras esto, las flechas se desvanecieron en pequeñas volutas de humo.

Los musulmanes no se dieron cuenta de lo que ocurrió con sus flechas, así que continuaron con su siguiente paso. Avanzaron hacia la puerta con un gran ariete, mientras algunos de ellos eran asaetados por los pocos arqueros que defendían la muralla. Antes que el primer golpe llegase a la puerta, Alvar pronunció la segunda palabra: “Roca”. En vano trataron los moros de derribar la puerta más de media hora.

Intentaron asaltar la ciudad con escalas, decenas de escalas fueron llevadas a las murallas del pueblo. Mientras cientos de enemigos subían, el aprendiz de brujo pronunció la tercera palabra: “Podredumbre”. Las escaleras de madera se deshicieron en miles de pedazos, y muchos de los enemigos se estrellaron contra el suelo, donde murieron. Los moros no entendieron qué ocurrió con son sus escalas, pero no le dieron más importancia y, viendo que no podían asaltar la ciudad, trataron de quemarla.

Prendieron fuego a la puerta del pueblo y las vigas de madera que pudieron encontrar, esperando que los muros de la fortaleza acabasen por sucumbir. Poco tiempo les duró. “Burbuja”. Y todo fuego desapareció.

Después del último intento fallido, los moros decidieron asediar Rocanegra. Se retiraron unos cientos de metros y comenzaron a montar un campamento. Alvar no lo permitió. “Hambre”. En unas pocas horas, todo el ejército musulmán comenzó a sentirse hambriento. Pero, en lugar de retirarse, decidieron emprender un último ataque. Hambrientos y cansados, consiguieron traer una catapulta, que reservaban para asediar fortalezas más grandes y complicadas de lo que en teoría era esta.

A Alvar sólo le quedaban dos palabras, y tenía miedo de usarlas de forma ofensiva por temor a que la magia se cobrase el precio con su vida o la de sus vecinos. Así que resolvió no usarlas de ese modo. Los enemigos montaron una gran roca en la máquina. “Grito”. Esa roca, y todas las enormes rocas que tenían los moros estallaron en mil pedazos. Sólo quedaba una palabra, pero los atacantes no parecían cejar en su empeño de tomar la villa. Estos, desesperados, montaron en la catapulta todas armas que tenían de reserva, que habían sido robadas a los que habían derrotado tiempo atrás. Llenaron la catapulta con hachas… y las lanzaron.

- ¡Tiempo! – gritó Alvar.

La mortífera lluvia de acero desapareció en el aire, con un destino desconocido para todos los que presenciaron el milagro.

Los musulmanes, sumidos en la impotencia y hambrientos, decidieron retirarse. Rocanegra había sido salvada. Alvar se preguntaba qué precio había pagado por cada una de las palabras pronunciadas, sin embargo, no pareció que nada raro hubiese pasado (más allá de la magia que él había utilizado).

Mil trescientos años más tarde acontecía la increíble lluvia de hachas en el Rocanegra actual. El brazo seccionado de Álvaro Núñez, descendiente de Alvar, yacía en el suelo. Álvaro no tardó en morir desangrado.

Si hubiese vivido, el pequeño Álvaro se hubiese convertido en un diplomático de renombre, que hubiese luchado y abogado por integración de las personas que profesan la fe musulmana en España, evitando así muchos conflictos, y haciendo la vida de la gente más feliz. Todo por seguir su modelo de héroe, que no era otro que su antepasado, del que tantas historias de valor se contaron. Sin embargo, toda magia tiene su precio, aunque se cobre cientos de años en el futuro, y Alvar, sin saberlo, se lo hizo pagar a su descendiente y a cientos de personas que no tuvieron la suerte de conocerle.

No solo la magia tiene consecuencias inesperadas, también las intenciones. Aunque Alvar salvó a su pueblo, y a sus habitantes, gracias a sus buenas intenciones, condenó al mismo pueblo, en el futuro, a sufrir el mal que él había evadido. Fue incapaz de comprender el concepto de poder de las palabras. La bruja conocía todas las palabras, pues no había pronunciado nunca ninguna.

domingo, junio 24, 2012

Una cosa menos en la lista.

He ido subido en una carroza el día del orgullo gay.

viernes, junio 22, 2012

Bajezas.

Bichu:
Es que eso no es de colega.

Señor Gris Bala:
Ella no quiere ser tu colega, quiere ser tu chocho.

jueves, junio 21, 2012

El alcohol es lo que tiene...

He conseguido quedarme dormido en el váter mientras cagaba, con la cabeza apoyada en el lavabo.

martes, junio 19, 2012

lunes, junio 18, 2012

"La tierra de un dios que no supo aceptar su falso derecho a la libertad."

Hay cierta cosa que no acabo de entender de la destrucción de Sodoma y Gomorra. En teoría dIOS los castigó por sus pecados (depravaciones sexuales al parecer), y cogió y con su infinita bondad les envió una lluvia de fuego y azufre que destruyó no solo estas dos ciudades, sino otras dos que estaban por ahí. La bIBLIA, para ejemplificar un poco esto, te cuenta la historia de Lot, un hombre bueno y justo que vivía de inmigrante en Sodoma. dIOS lo quiso salvar y envió a dos ángeles muy guapos a su casa para avisarle de la inminente destrucción. Los ciudadanos de la impía Sodoma vieron a estos hermosos asexuados y le dijeron a Lot que los sacase de su casa para que entre todos pudiesen follárselos a gusto.Cabe destacar que Lot no sabía todavía que eran ángeles y que los invitó por la cara a su casa.

Bueno, hasta aquí todo normal... hombre bueno, ciudadanos depravados y ángeles. Lo chachi viene en la respuesta que les dio Lot a los ciudadanos, que fue algo como: "No, no os folléis a los tíos estos que no conozco. Follaos a mis hijas, que son vírgenes."

Vale que los sodomitas fueran unos hijos de puta. Pero tío, ofrecer a tus hijas para que una muchedumbre se las folle no lo veo yo del todo loable.

domingo, junio 17, 2012

PATO.

Quién fuera pato
para nadar, nadar por todo el mundo,
pato para viajar sin pasaporte
y repasar, pasar, pasar fronteras,
como quien pasa el rato.
Pato.
Patito vagabundo.
Plata del norte.
Oro del sur. Patito danzaderas.
Permitidme, Dios mío, que sea pato.
¿Para qué tanto lío,
tanto papel,
ni tanta pamplina?
Pato.


Mira, como aquél
que va por el río
tocando la bocina...

Blas de Otero




Me he encontrado este poema en una antología poética de cuando era pequeño. No recordaba el poema... ¡con lo que me gusta el animal!

miércoles, junio 13, 2012

Personalidad.

- No me gusta seguir un horario prefijado, tener que hacer las cosas cuando me las digan, ni seguir las reglas normalmente establecidas.
- Ah... Eres un ente libre.
- No. Soy un ente vago.

viernes, junio 08, 2012

Solemnidad

"La esencia de cada hombre se esconde en sus costumbres". B.K.

Y ésa es la forma bonita de decir que soy un puto vago desde que nací.

lunes, junio 04, 2012

Slapstick.

Por fin he conseguido electrocutarme mientras cambiaba una bombilla subido a una silla.

Me he caído de la silla directo en el sofá.

Llega a estar la escena en blanco y negro y soy parte de una película muda de los años 20.

domingo, junio 03, 2012

Maldad, profunda maldad.

"Hola, este es mi amigo Borja, es maricón, y le gusta recibir. He pensado que querríais conoceros. Adiós"

Que te presenten así a un gay que te ha estado mirando toda la noche es pura maldad.

viernes, junio 01, 2012

El Bichu borracho en el ojo del tigre.

Y eso es lo que pasa cuando escribo entradas borracho...

jueves, mayo 31, 2012

Me vais a comer tanto la polla, que me asusta.

Hablar de pollas, de mierdas y de hijos.
Beber cervezas con limones, bibliotecarios y rosas.
Hablar con lesbis, colombianos y francesas.
Bailar con alemanas, leales y con uno mismo.
Charlar con enfermeros, compañeros y casi desconocidos.

Eso es un buen día.

Y que se quiten trabajos, responsabilidades y alientos de gato. Que soy como soy, que molo, y que os jodéis. Porque con la frente marchita me crezco, y la cabeza da vueltas en el buen sentido.

Que la nostalgia es mejor que la tristeza, que el sexo es peor que el romanticismo, y que la mala vida es igual que la buena vida.

A la mierda todo y que viva todo.

Sigo aquí, vivo, avanzando poco a poco, pero avanzando. Yipi ka yei, 42, y demás cosas que pueden definirme o no. Que quiero a Elena y no me importa decirlo. Que no es bueno decirlo y lo digo. Que no hay colores que valgan para ocultarlo. Que el azul es bonito. Que me da igual que sea bonito. Que avanzo y el día y la noche siguen. Que mi vida sigue, aun cuando no hago ni el huevo. Que no encripto las cosas porque no me sale de los cojones. Que todo vale en el amor y en la guerra. Y como no quiero guerra solo me queda lo otro. Que es difícil de encontrar, pero lo busco, y a la larga espero encontrarlo. Que no hay como el pasado, ni habrá como el futuro. Y que lo único que he de averiguar, es como de bueno será el futuro.

Hay más colores de los que mi ojo percibe.

¡A chuparla!

domingo, mayo 27, 2012

Has descubierto la Administración Pública.

La Bichucracia se expande para satisfacer las necesidades de una Bichucracia en expansión.

sábado, mayo 26, 2012

Versión que no pasó la censura.

ADVERTENCIA: Si no has visto la película Gatacca no sigas leyendo.


En la peli hay una escena donde el prota le pregunta a Uma Thurman que problema genético tiene, y ella se arranca un pelo de la cabeza y le dice que lo examine y lo averigüe él mismo. Y el prota, en una escena de lo más tierna y sin complejos, suelto el cabello y deja que salga volando, con la frase de "Lo siento, se lo llevó el viento.

Más tarde, cuando avanza la peli, y Uma Thurman ya está enamoradita perdida del prota, ésta le pregunta quién es realidad, con lo que él se arranca un pelo de la cabeza y se lo da a la tía. Imitándolo a él en la escena anterior, deja escapar el pelo con la misma frase "Lo siento, se lo llevó el viento".

Pues ahora imaginaos la escena si en lugar de un pelo de la cabeza, el tío se mete la mano en la entrepierna, se arranca un pelo de los huevos y se lo da.

La escena cambia ¿eh?

viernes, mayo 25, 2012

Prefiero... a follar con...

- Te estás quejando de algo que querrían tener todos los solteros.
- Verás, es que es demasiado fácil, llamo y viene, así se le quita toda la emoción. A la larga cansa, ya te digo, demasiado fácil.
- No te entiendo.
- Ya, bueno, es que creo que soy un romántico.

jueves, mayo 24, 2012

Impresiones sobre la tercera iteración italiana.

El verbo maquillar es trucco, así que maquillarse sería algo así como trucarse traducido al castellano, lo cual mola.

La ciudad de Livorno es como Canadá, una mierda.

He dormido en tres casas distintas.

Al llegar yo a Florencia, la Señora Acuamarino todavía no había salido de España.

Me iba a quedar en casa de un amigo suyo, pero en realidad me quedé en casa de una amiga de ese amigo suyo.

Donde, por cierto, poté.

Cuando dormí en casa de la Señora Acuamarino, como en teoría no podía hacerlo, a la mañana siguiente tuvimos que estar en silencio durante horas en su cuarto esperando a que su compañero de piso (y casero) se fuera. Terminé en ese tiempo Los Robots del Amanecer y empecé 2010: Odisesa Dos.

He estado además de en Florencia y Livorno, en Siena y Pisa. Así que me he recorrido unas cuantas ciudades de la Toscana.

Una muchacha me dijo que era guapo. Eso sube la moral.

sábado, mayo 19, 2012

Y en el próximo capítulo de Bichu's Wrath...

Me largo a Italia... otra vez.

- ¿Cuál es tu país menos favorito? ¿Francia o Italia?
- Francia.
- Je, je. No hay ni uno que diga "Italia".

jueves, mayo 17, 2012

Desconfianza.

- No me fío de los tipos como tú.
- ¿De los tipos como yo?
- Sí, que hablan de esa forma.
- Mmm ¿Qué tienen labia?
- Sí, algo así.
- ¡Oh! Genial.

miércoles, mayo 09, 2012

Fallo en la unidad A.E.- 35.

Desde el 28 de Marzo hasta ahora he escrito 16 entradas, de las cuales 10 (u 11, porque de una no estoy muy seguro) han tenido la misma temática, o han sido escritas con la misma cosa en la cabeza, mejor dicho, en mayor o menos medida. En realidad es cansino, no me gusta. Voy a tener que volver a escribir gilipolleces sin ton ni son para compensar un poco.

Io Tengen Myo.

Prostagma.

I'm the bone of my sword.

Rodarán cabezas.

¿Sí? Mi señor.

¡Ey! Mira, es un batariano.

martes, mayo 08, 2012

Fáciles de dispersar si asustamos al autor.

- ¡Joder! Qué rápido has conseguido otro.
- ¿Y tú qué? Tienes ahí a tres.
- Son ovejas. Son sólo ovejas.

jueves, mayo 03, 2012

La ducha filosófica.

Por fin he entendido el concepto de desear que los otros estén peor que uno mismo.

Solo necesitas sentirte por encima de los demás, y sentirte peor que los demás.

Si eres más que otros, por qué ibas a pasarlo peor. Por lógica, tú debes estar mejor.

Al fin he entendido como se sentía la Bruja Malvada.

Gracias ducha, tú siempre resolviendo mis dudas existenciales.