jueves, julio 22, 2010
Cortar por lo sano.
Si a uno no le gusta como le queda la coleta, la mejor solución es cortarse el pelo.
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Vida de Bichu
miércoles, julio 21, 2010
Me gusta que crezcan las entradas referentes a la Coca-Cola.
Empieza a molestarme el que de beber tanta Coca-Cola se me quede el paladar azucarado. Aparte del hecho de que sienta la boca empalagosa todo el rato, si cuando tengo sed voy a por otra Coca-Cola, mientras la bebo mola, pero luego se acentúa la sensación.
Aún así, sigo bebiendo, empieza a parecerme algún tipo de adicción.
Aún así, sigo bebiendo, empieza a parecerme algún tipo de adicción.
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Vida de Bichu
martes, julio 20, 2010
En una guerra de pistolas y globos de agua...
- "Water in the hole!"
- Uff, te lo has currado ¿eh?
- Llevo todo el día pensando. He gastado todas mis neuronas para hacer ese chiste.
- Uff, te lo has currado ¿eh?
- Llevo todo el día pensando. He gastado todas mis neuronas para hacer ese chiste.
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Bichu-convers
lunes, julio 19, 2010
Otro caso de los años 40.
Otra aburrida mañana, otra aburrida tarde, otra aburrida noche. Así se iba repitiendo mi vida. Los surfistas esperan la Gran Ola, los investigadores privados esperan el Gran Caso... aunque si llega normalmente hacemos como que no ha sido gran cosa, así que seguimos esperando el Gran Caso. Como verán, esta vida es bastante difícil de satisfacer.
Los telediarios decían que era el verano más caluroso que se recordaba en años, cosa que decían siempre cada 365 días, entre junio y agosto. Pero lo cierto es que hacía calor. Y lo más cierto todavía era que estaba bastante aburrido, esperando a que alguien llamara a mi puerta. Un simple caso, era todo lo que deseaba, me daba igual que tratase de encontrar a un perrito perdido o de que han asesinado al Papa cuatro veces seguidas... ¡Me moría por algo de acción! (Bueno, pero sin pasarse, que hace calor y a los investigadores siempre nos salen manchas de sudor en los sobacos, nunca supe por qué).
Por fin, un preciosísimo 3 de agosto de 2011 alguien llamó a mi puerta, probablemente el caso que estaba esperando. Rápidamente me senté en mi silla a jugar con los papeles a modo de baraja de cartas, dije "Adelante, en seguida la atiendo, que estoy organizando unas cosillas" y entonces pasó. La puerta se abrió y una figura alta, con buen cuerpo, traje blanco y barba bien recortada entró en mi despacho.
-Disculpe, necesito su ayud...
-¡¿Qué?! ¿Un hombre? ¡Fuera de mi despacho!
Los telediarios decían que era el verano más caluroso que se recordaba en años, cosa que decían siempre cada 365 días, entre junio y agosto. Pero lo cierto es que hacía calor. Y lo más cierto todavía era que estaba bastante aburrido, esperando a que alguien llamara a mi puerta. Un simple caso, era todo lo que deseaba, me daba igual que tratase de encontrar a un perrito perdido o de que han asesinado al Papa cuatro veces seguidas... ¡Me moría por algo de acción! (Bueno, pero sin pasarse, que hace calor y a los investigadores siempre nos salen manchas de sudor en los sobacos, nunca supe por qué).
Por fin, un preciosísimo 3 de agosto de 2011 alguien llamó a mi puerta, probablemente el caso que estaba esperando. Rápidamente me senté en mi silla a jugar con los papeles a modo de baraja de cartas, dije "Adelante, en seguida la atiendo, que estoy organizando unas cosillas" y entonces pasó. La puerta se abrió y una figura alta, con buen cuerpo, traje blanco y barba bien recortada entró en mi despacho.
-Disculpe, necesito su ayud...
-¡¿Qué?! ¿Un hombre? ¡Fuera de mi despacho!
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sábado, julio 10, 2010
Nudo gordiano.
En cierta ocasión, alguien me dijo que tenía una forma distinta de ver algunas cosas, de mirarlas desde una perspectiva que normalmente la gente no ve, plantearme el porqué de cosas que damos por sentadas.
Hoy me he dado cuenta de que hay gente que no es que vea las cosas de forma distinta, sino que simplemente no se plantea que es distinto al resto del mundo, o que lo ve normal; algo que me baja un poco del podio donde me subo de vez en cuando.
Hay gente a gusto con su modo de vida, su puesto de trabajo, que no necesita más. Muchos nos preguntamos por qué esa persona no ve que está tirando su tiempo, que podría llegar a ser muchísimo más, y no conseguimos entender del todo que esa persona está contenta donde está (me viene ahora a la cabeza al final de Clerks 2). Parece normal querer mejorar, tener más comodidades, más dinero, mejor horario, pero claro, para ello uno ha de trabajar, seguir un camino, normalmente difícil, que parece que nunca acaba hasta que tengas 50 años. Recnozcámoslo, nadie es un magnate de los negocios a las 20 (recordemos que Bruce Wayne y Tony Stark son personajes de comic).
Tenemos asumido que hay que esforzarse y trabajar, pero hay quien no, y no quiere decir que no entienda nuestro punto de vista, quiere decir que lo conoce y que pasa de él.
Hay otro ejemplo curioso (bueno, miles), una relación de pareja. La gente asume que hay que estar compenetrado con la otra persona, o al menos que se crea que es así, o autoengañarte para creértelo. Pero cuando una persona te dice "Estoy con mi novia hasta que encuentre una más guapa" con la cara seria, te empiezas a plantear si la gente no vive en una mentira, que muchos se tragan sus propias bolas para no pensar que aún no han encontrado que sea su "media langosta".
Conozco a gente así, y te das cuenta que el mundo puede ser mucho más simple y que puede ser visto desde una perspectiva sin complicaciones, sin miedo a que te tachen de vago, de insensible, de no tener futuro o de no seguir la norma.
Hoy me he dado cuenta de que hay gente que no es que vea las cosas de forma distinta, sino que simplemente no se plantea que es distinto al resto del mundo, o que lo ve normal; algo que me baja un poco del podio donde me subo de vez en cuando.
Hay gente a gusto con su modo de vida, su puesto de trabajo, que no necesita más. Muchos nos preguntamos por qué esa persona no ve que está tirando su tiempo, que podría llegar a ser muchísimo más, y no conseguimos entender del todo que esa persona está contenta donde está (me viene ahora a la cabeza al final de Clerks 2). Parece normal querer mejorar, tener más comodidades, más dinero, mejor horario, pero claro, para ello uno ha de trabajar, seguir un camino, normalmente difícil, que parece que nunca acaba hasta que tengas 50 años. Recnozcámoslo, nadie es un magnate de los negocios a las 20 (recordemos que Bruce Wayne y Tony Stark son personajes de comic).
Tenemos asumido que hay que esforzarse y trabajar, pero hay quien no, y no quiere decir que no entienda nuestro punto de vista, quiere decir que lo conoce y que pasa de él.
Hay otro ejemplo curioso (bueno, miles), una relación de pareja. La gente asume que hay que estar compenetrado con la otra persona, o al menos que se crea que es así, o autoengañarte para creértelo. Pero cuando una persona te dice "Estoy con mi novia hasta que encuentre una más guapa" con la cara seria, te empiezas a plantear si la gente no vive en una mentira, que muchos se tragan sus propias bolas para no pensar que aún no han encontrado que sea su "media langosta".
Conozco a gente así, y te das cuenta que el mundo puede ser mucho más simple y que puede ser visto desde una perspectiva sin complicaciones, sin miedo a que te tachen de vago, de insensible, de no tener futuro o de no seguir la norma.
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Bichu piensa
martes, julio 06, 2010
Moda.
He llegado a la conclusión de que en verano es mucho más fácil y práctico ser hippie que ser bohemio.
Bohemio: Chaqueta, sombrero, zapatos, pantalones y camisa largos... todo da calor.
Hippie: Pies descalzos.
Bohemio: Chaqueta, sombrero, zapatos, pantalones y camisa largos... todo da calor.
Hippie: Pies descalzos.
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Bichu piensa
lunes, junio 28, 2010
¡Haz tus cosas Rober Pitingo, haz tus cosas!
Killing me softly with his song, Smell like teen spirit, Yesterday, Let it be, The times are changing...
¿Dónde coño está la SGAE cuando se la necesita?
¿Dónde coño está la SGAE cuando se la necesita?
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Insectopía
viernes, junio 25, 2010
"Ayer fue el anteayer de mañana".
Cuatro años ¿eh? Más de cuatro años viviendo una vida bonita y emocinante. Tiendo a despreciar un poco bastante los otros dieciséis años de mi vida, pero eso es otro tema.
Se ve como la vida va tomando cierto rumbo, parece que se encauza, aunque realmente no haya nada definido ("Vuestro futuro no está escrito, como no lo está el de nadie, labraos uno que sea bueno"), pero lo piensas, cómo uno va a tener veinte años y poder ver su vida en los siguientes veinte años.
El destino, puta traidora, nunca debió existir, nunca debe existir algo como el futuro, ni siquiera debería haber un tiempo verbal para indicarlo.
Simplificando al absurdo, pensar en algo que no ha ocurrido todavía es exactamente lo mismo que pensar en algo que no va a acurrir, sin embargo, nos preocupa, nos asusta, nos coharta y nos alienta; no existe, nunca existió, nunca existirá lo que piensas que va a ocurrir, quimeras sin olor que nos eructan en la cara.
Nunca la imaginación jugó tan mala pasada al ser humano como cuando inventó el tiempo. El resto de animales ha conseguido vivir perfectamente sin pensar en lo que va a pasar, no forma parte de la adaptación ni de la evolución; no es que nosotros hayamos dado un paso atrás, es que ni siquiera andamos por el suelo.
¿Es la casualidad la que hace que la gente sea más feliz cuando no piensa en el mañana? Es más diviertido montar la fiesta que la fiesta en sí, el momento en el que no piensas lo que pasará a continuación es un momento de libertad, en el que no eres esclavo del tiempo. (Si dejamos que los hombres grises nos embauquen, estamos perdidos).
No todo es maldad en el reino del mañana, allí adónde no se puede ir más que en sueños, pero demasiadas veces parece que la pesa gigante de diez tonelas en la que está escrito "futuro" nos cae encima y no nos deja movernos.
Se ve como la vida va tomando cierto rumbo, parece que se encauza, aunque realmente no haya nada definido ("Vuestro futuro no está escrito, como no lo está el de nadie, labraos uno que sea bueno"), pero lo piensas, cómo uno va a tener veinte años y poder ver su vida en los siguientes veinte años.
El destino, puta traidora, nunca debió existir, nunca debe existir algo como el futuro, ni siquiera debería haber un tiempo verbal para indicarlo.
Simplificando al absurdo, pensar en algo que no ha ocurrido todavía es exactamente lo mismo que pensar en algo que no va a acurrir, sin embargo, nos preocupa, nos asusta, nos coharta y nos alienta; no existe, nunca existió, nunca existirá lo que piensas que va a ocurrir, quimeras sin olor que nos eructan en la cara.
Nunca la imaginación jugó tan mala pasada al ser humano como cuando inventó el tiempo. El resto de animales ha conseguido vivir perfectamente sin pensar en lo que va a pasar, no forma parte de la adaptación ni de la evolución; no es que nosotros hayamos dado un paso atrás, es que ni siquiera andamos por el suelo.
¿Es la casualidad la que hace que la gente sea más feliz cuando no piensa en el mañana? Es más diviertido montar la fiesta que la fiesta en sí, el momento en el que no piensas lo que pasará a continuación es un momento de libertad, en el que no eres esclavo del tiempo. (Si dejamos que los hombres grises nos embauquen, estamos perdidos).
No todo es maldad en el reino del mañana, allí adónde no se puede ir más que en sueños, pero demasiadas veces parece que la pesa gigante de diez tonelas en la que está escrito "futuro" nos cae encima y no nos deja movernos.
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Bichu piensa
jueves, junio 24, 2010
martes, junio 22, 2010
Ni la patata ni la luna se pueden poseer.
(8) Busca lo más vital, no más, lo que has de precisar, no más, y olvídate de la preocupación, tan sólo lo más esencial para vivir sin batallar, mamá naturaleza te lo da (8)
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Bichu piensa,
Chistes acertijos y esas cosas
domingo, junio 13, 2010
Señor Que No Necesita Color.
"Hay dos razones para llevar sombrero. Una, para disfrazarse; otra, para quitárselo en momentos como éste".
Joaquín Sabina.
"- Soy feliz.
- ¿Cómo has podido caer tan bajo?"
Joaquín Sabina.
Joaquín Sabina.
"- Soy feliz.
- ¿Cómo has podido caer tan bajo?"
Joaquín Sabina.
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Bichu-convers
lunes, junio 07, 2010
sábado, junio 05, 2010
domingo, mayo 30, 2010
(8) Que yo soy callejero, street fighter (8)
"¡Agarraos! ¡Vamos a saltar al Jaipelespacio!"
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Inclasificable
lunes, mayo 24, 2010
Realidad del color.
Últimamente pienso mucho en el color, además, parece como si hubiese cosas en mi vida que me hiciesen pensar en el color.
Ayer me imaginé la realidad del color, o el plano del color, o la dimensión del color, un mundo donde lo principal es el color, el color más bonito es el más importante (aunque el color más bonito depende de que alguien lo vea como el más bonito), la forma y la textura no se entienden como concepto, el mundo se ve como manchas de colores, una especie de pintura abstracta informe. Todo funciona en base al color, se comercia con él, las personas son colores, y cada color refleja cómo es la persona, normalmente no hay dos personas con el mismo color, pero todas las mesas serían del mismo color, o uno muy parecido. El color-comida se come encima del color-mesa.
No hay nombres para los colores, demasiado díficil nombrar todo, en todo caso habría nombres para los grupos de colores, como ahora, pero mucho más específicos, aún así, insuficiente, no se podría reflejar toda la realidad de forma simplificada. En cualquier caso, no se habla, se colorea. Todo el mundo colorea, construyen la realidad coloreándola, cuando se quiere decir "color-mesa" se pinta en el aire el color que se asocia a la mesa, sin embargo, no es el mismo color, ese color no es una mesa, es la representación de la mesa.
Hablar es pintar, no dibujar, sólo colorear. Todo es en dos dimensiones, aunque ahí no existe la idea (el color) de dimensión, no habría diferecia entre en un cuadro y la realidad, así que no hay diferencia entre hablar (colorear) y la realidad; si nosotros viésemos una imagen de esa realidad veríamos como la gente hace cuadros en el aire, y así es como lo ven ellos mismos. Aunque no confunden el referente real con el pintado, aun cuando pueden pintar ellos mismos la realidad.
Si quieres una mesa la pintas, si quieres una tele la pintas, y si no, la borras, aunque es una tontería, eso es como tirar una tele a la basura. Pintar cansa, es como trabajar, hay que tener en cuenta que para ir de un sitio a otro te tienes que borrar y pintarte en otro sitio, aunque lo normal es pintarse y luego borrarse, porque da miedo desaparecer, aunque sea un momento.
A lo largo de la vida, te vas pintando de forma diferente, porque al igual que las personas cambian de personalidad y de gustos, la gente de esta dimensión también cambia. Un día puedes volver de un bonito concierto de música-color y que se te haya pegado algo de ese color, así que ya eres distinto; al igual que puedes ir a una clase de literatura-color o matemáticas-color (aunque ésto todavía estoy pensando si podría existir aquí) y pintarte cambiado.
También puedes pintarte de forma distinta un día pensando en tus cosas, de repente ves un color que no sabías que existía, y ya forma parte de ti.
La realidad se ve completa, todo es un plano, un cuadro, lleno de color y colores, pero ocurre que, aunque lo puedas ver todo, no puedes ver el verdadero color de las cosas, muchas veces no puedes ver el color exacto de una color-bici, solo ves el color que crees que tienen las color-bicis, así que, cuando descubres un nuevo color, sueles ver las cosas de manera un poco distinta. Cuando pasa mucho tiempo, ves muchos más colores que cuando eres joven (joven en términos mundanos, en realidad tiempo es algo que tampoco se tiene en cuenta, más que nada porque no existe, todo es un plano, el espacio y el tiempo), de tal modo que al final (recordemos, final es algo relativo, tampoco existe, es sólo una forma expresión) ves un montón de colores. Pero no los puedes ver todos, pues nadie los ve todos, aunque todos unidos sí que los verían todos.
Aún así, aunque entre todos se vean todos los colores, muchos colores se pierden, si ves una cosa de un color distinto a como lo veías antes, el color anterior se pierde, al igual que se pierden los pensamientos y las ideas antiguas.
Por eso muchas veces se comercia con el color, si nunca habías visto mi color-bocadillo, te lo puedo cambiar por tu color-libro. Esa es otra forma de ver colores, cuando cambias colores con otra persona. Por cierto, para comerte un color-bocadillo no hace falta comértelo (en términos humanos), solo verlo, así todo el mundo puede ver-comer mi color-bocadillo. En realidad, no debería hacer falta cambiar las cosas si simplemente con verlas ya las recuerdas, pero si fuese así no tampoco haría falta hablar con la gente si directamente ves el mundo entero; en ese caso tampoco haría falta moverse.
Hay una especie de relación entre uno mismo y lo que se posee, por eso es necesario intercambiar para ver algo realmente como es; también es necesario ir a un concierto para poder verlo realmente. Hay colores que son perecederos, como si tuviesen límite, llega un momento en el que desaparecen, por eso no hay un comercio totalmente libre, las cosas se gastan, por eso es importante saber con quién comercias tus colores.
Los colores también se pueden olvidar, así que de vez en cuando lo mejor es recordarlos, si se olvidan por completo, son díficiles de recuperar, y si olvidas muchos, puedes llegar a ver ciertas cosas grises. No es que el gris sea solo lo que ves cuando no distingues los colores, también existe el gris como color, al igual que el blanco y el negro. De hecho, un problema suele ser no saber distinguir si el gris es gris porque lo ves gris, o el gris es gris porque es gris.
El mundo del color no es muy distinto al nuestro, sus habitantes solo tratan de sobrevivir, y en lo posible de ser más felices conociendo más colores. Lo único a lo que se tiene miedo de verdad es a no distinguir un color de otro, a verlo todo en blanco y negro... y gris.
Ayer me imaginé la realidad del color, o el plano del color, o la dimensión del color, un mundo donde lo principal es el color, el color más bonito es el más importante (aunque el color más bonito depende de que alguien lo vea como el más bonito), la forma y la textura no se entienden como concepto, el mundo se ve como manchas de colores, una especie de pintura abstracta informe. Todo funciona en base al color, se comercia con él, las personas son colores, y cada color refleja cómo es la persona, normalmente no hay dos personas con el mismo color, pero todas las mesas serían del mismo color, o uno muy parecido. El color-comida se come encima del color-mesa.
No hay nombres para los colores, demasiado díficil nombrar todo, en todo caso habría nombres para los grupos de colores, como ahora, pero mucho más específicos, aún así, insuficiente, no se podría reflejar toda la realidad de forma simplificada. En cualquier caso, no se habla, se colorea. Todo el mundo colorea, construyen la realidad coloreándola, cuando se quiere decir "color-mesa" se pinta en el aire el color que se asocia a la mesa, sin embargo, no es el mismo color, ese color no es una mesa, es la representación de la mesa.
Hablar es pintar, no dibujar, sólo colorear. Todo es en dos dimensiones, aunque ahí no existe la idea (el color) de dimensión, no habría diferecia entre en un cuadro y la realidad, así que no hay diferencia entre hablar (colorear) y la realidad; si nosotros viésemos una imagen de esa realidad veríamos como la gente hace cuadros en el aire, y así es como lo ven ellos mismos. Aunque no confunden el referente real con el pintado, aun cuando pueden pintar ellos mismos la realidad.
Si quieres una mesa la pintas, si quieres una tele la pintas, y si no, la borras, aunque es una tontería, eso es como tirar una tele a la basura. Pintar cansa, es como trabajar, hay que tener en cuenta que para ir de un sitio a otro te tienes que borrar y pintarte en otro sitio, aunque lo normal es pintarse y luego borrarse, porque da miedo desaparecer, aunque sea un momento.
A lo largo de la vida, te vas pintando de forma diferente, porque al igual que las personas cambian de personalidad y de gustos, la gente de esta dimensión también cambia. Un día puedes volver de un bonito concierto de música-color y que se te haya pegado algo de ese color, así que ya eres distinto; al igual que puedes ir a una clase de literatura-color o matemáticas-color (aunque ésto todavía estoy pensando si podría existir aquí) y pintarte cambiado.
También puedes pintarte de forma distinta un día pensando en tus cosas, de repente ves un color que no sabías que existía, y ya forma parte de ti.
La realidad se ve completa, todo es un plano, un cuadro, lleno de color y colores, pero ocurre que, aunque lo puedas ver todo, no puedes ver el verdadero color de las cosas, muchas veces no puedes ver el color exacto de una color-bici, solo ves el color que crees que tienen las color-bicis, así que, cuando descubres un nuevo color, sueles ver las cosas de manera un poco distinta. Cuando pasa mucho tiempo, ves muchos más colores que cuando eres joven (joven en términos mundanos, en realidad tiempo es algo que tampoco se tiene en cuenta, más que nada porque no existe, todo es un plano, el espacio y el tiempo), de tal modo que al final (recordemos, final es algo relativo, tampoco existe, es sólo una forma expresión) ves un montón de colores. Pero no los puedes ver todos, pues nadie los ve todos, aunque todos unidos sí que los verían todos.
Aún así, aunque entre todos se vean todos los colores, muchos colores se pierden, si ves una cosa de un color distinto a como lo veías antes, el color anterior se pierde, al igual que se pierden los pensamientos y las ideas antiguas.
Por eso muchas veces se comercia con el color, si nunca habías visto mi color-bocadillo, te lo puedo cambiar por tu color-libro. Esa es otra forma de ver colores, cuando cambias colores con otra persona. Por cierto, para comerte un color-bocadillo no hace falta comértelo (en términos humanos), solo verlo, así todo el mundo puede ver-comer mi color-bocadillo. En realidad, no debería hacer falta cambiar las cosas si simplemente con verlas ya las recuerdas, pero si fuese así no tampoco haría falta hablar con la gente si directamente ves el mundo entero; en ese caso tampoco haría falta moverse.
Hay una especie de relación entre uno mismo y lo que se posee, por eso es necesario intercambiar para ver algo realmente como es; también es necesario ir a un concierto para poder verlo realmente. Hay colores que son perecederos, como si tuviesen límite, llega un momento en el que desaparecen, por eso no hay un comercio totalmente libre, las cosas se gastan, por eso es importante saber con quién comercias tus colores.
Los colores también se pueden olvidar, así que de vez en cuando lo mejor es recordarlos, si se olvidan por completo, son díficiles de recuperar, y si olvidas muchos, puedes llegar a ver ciertas cosas grises. No es que el gris sea solo lo que ves cuando no distingues los colores, también existe el gris como color, al igual que el blanco y el negro. De hecho, un problema suele ser no saber distinguir si el gris es gris porque lo ves gris, o el gris es gris porque es gris.
El mundo del color no es muy distinto al nuestro, sus habitantes solo tratan de sobrevivir, y en lo posible de ser más felices conociendo más colores. Lo único a lo que se tiene miedo de verdad es a no distinguir un color de otro, a verlo todo en blanco y negro... y gris.
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Bichu-historias
domingo, mayo 23, 2010
Pregunta.
- ¿El mundo? Una mierda feliz. O una feliz mierda. No estoy muy seguro.
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La otra vida de Bichu
martes, mayo 18, 2010
lunes, mayo 17, 2010
Kendo.
Acabo de matar a una polilla, que revoloteaba por mi habitación, de un espadazo con una katana (cutre) de madera con un movimiento de kendo.
Soy el nuevo héroe insectópico.
Actualización, 21 de Mayo:
También me he cargado una polilla con una espada láser.
Soy el nuevo héroe insectópico.
Actualización, 21 de Mayo:
También me he cargado una polilla con una espada láser.
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Insectopía,
Vida de Bichu
sábado, mayo 08, 2010
Aquelarre.
Tipo: Invocación.
Componentes: Dientes de cocodrilo, seres cercanos al receptor, no menos de cuatro integrantes, un bocadillo, velas aromáticas (con aroma a bocadillo), un jacuzzi, champán, dos prostitutas, un mayordomo, cocaína... y un móvil y el número de teléfono apropiado.
Caducidad: No aplicable.
Duración: Big Fat Paul no puede estar al otro lado de la línea más de 30 minutos.
Descripción: Los integrantes se colocarán en círculo alrededor del jazuzzi lleno de champán, con las prostitutas dentro, el mayordomo se colocará a un lado con la cocaína en una bandeja de plata. A continuación se encenderán las velas, y se echarán los dientes de cocodrilo y el bocadillo al jacuzzi. Cuando la ceremonia llegue a su clímax, se llamará por teléfono a The Mythical Pablo y éste aparecerá y responderá a todas tus preguntas.
Componentes: Dientes de cocodrilo, seres cercanos al receptor, no menos de cuatro integrantes, un bocadillo, velas aromáticas (con aroma a bocadillo), un jacuzzi, champán, dos prostitutas, un mayordomo, cocaína... y un móvil y el número de teléfono apropiado.
Caducidad: No aplicable.
Duración: Big Fat Paul no puede estar al otro lado de la línea más de 30 minutos.
Descripción: Los integrantes se colocarán en círculo alrededor del jazuzzi lleno de champán, con las prostitutas dentro, el mayordomo se colocará a un lado con la cocaína en una bandeja de plata. A continuación se encenderán las velas, y se echarán los dientes de cocodrilo y el bocadillo al jacuzzi. Cuando la ceremonia llegue a su clímax, se llamará por teléfono a The Mythical Pablo y éste aparecerá y responderá a todas tus preguntas.
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La otra vida de Bichu,
Señor Lila
miércoles, mayo 05, 2010
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